jueves, 13 de octubre de 2011

"¿Generación perdida?"

Manel Fontdevila, En la patera, Público, 13/10/2011
En la España actual, ha empezado una segunda etapa migratoria, caracterizada por la ralentización de la inmigración, y el aumento de la emigración. Esta última aún no es muy elevada, pero es significativo su auge, así como la expectativa que ha surgido en torno a la nueva “tierra de promisión”, que, una vez más, es Alemania.

La profunda crisis económica en España y la incidencia tan elevada del paro, sobre todo del paro juvenil, en gran medida, explican esta reedición de una vieja tendencia, que se creía superada. Los españoles que salen del país no encuentran, en la España actual, un espacio digno para la promoción personal.

En los años sesenta, los emigrantes españoles no estaban preparados para integrarse en otra sociedad, aunque estuviera sólo a cientos de kilómetros, en la misma Europa. Se colocaban en trabajos escasamente cualificados, con la finalidad de acumular capital y la idea de retornar al país de origen. Era una mayoría de hombres solteros, que no tenían la intención de asimilar los modos (idioma, hábitos y costumbres) del lugar de destino, pero aprendieron mucho, volvieron y ayudaron muchísimo a fraguar el “milagro español” de las postrimerías del franquismo. Les debemos mucho.

El emigrante español de hoy, en cambio, es una persona de ambos sexos con un alto nivel de preparación, que busca oportunidades que no halla en España. Su emigración viene facilitada por las comunicaciones y los transportes, y el conocimiento de idiomas.

Esto fomenta la integración y acentúa la posibilidad de quedarse en el país de destino, sin retornar al país de salida. Perder a un contingente de gente joven y cualificada es un indicador indiscutible del fracaso de la política económica y social en España, que no ha podido instrumentalizar mecanismos adecuados, y un clima favorable, para retener a este contingente de jóvenes preparados.


Los españoles de hoy, los más (in)formados, lían el petate. Trabajadores de la sanidad e ingenieros, entre otros profesionales, se ven obligados a emigrar a otros países donde se les reconozca su aportación a la sociedad y se les retribuya dignamente. Aquí lo único que pueden encontrar es envidia y hostilidad. Somos un país de albañiles y de camareros: no lo podemos evitar. Decía Rosa María Artal, que una gran parte de nuestra sociedad afirma que lo esencial para triunfar en la vida es venir de familia con dinero y estar bien relacionado, frente a una minoría que piensa que los estudios y el esforzarse, tener ambición y coraje son mejores caminos. A lo hora de hablar de sueldos, la mayoría opta también por retribuir con más elevados sueldos a los trabajadores del campo y no cualificados de la construcción o empleadas de hogar, y de rebajar los emolumentos a jueces, grandes empresarios, abogados… incluso a médicos. ¿Cómo no se van a ir fuera de España? Se habla de una generación perdida y es cierto. Triste futuro nos espera.

Os dejo un interesante documental, que se titula precisamente ¿Generación perdida?, realizado por el equipo de Documentos TV de RTVE, en el que, como podemos leer en su web: “Ocho jóvenes de entre 20 y 30 años hablan sobre trabajo, paro, política o educación, pero también confiesan sus miedos, sus frustraciones y sus esperanzas en el futuro. Cada uno con una situación, desde el que se estrelló en el espejismo inmobiliario que vivió el país hace unos años, el ingeniero que se va al extranjero en busca de una oportunidad; la portavoz de una plataforma reivindicativa, un joven emprendedor, un ambicioso que ha invertido todo lo que tenía en un máster que para llegar a cumplir su sueño de ser operador de bolsa o una madre parada de larga duración”.

No es mi intención desanimaros, sino todo lo contrario. Está claro que arrastramos un déficit de educación que es preciso subsanar cuanto antes. El manto social español tiene serios agujeros, mucho moho, mucha caspa, afirmaba también Rosa María Artal, y una nula visión de futuro. Que se vayan ellos: los mediocres, los manipuladores, los inmorales, los facinerosos, los hipócritas, los corruptos... No os dejéis engañar y luchad por lo que es vuestro. Por cierto, os dejo también el famoso vídeo de Rosarito, la endemoniada. No es broma: esto se ha pasado por un canal de televisión español. Sacad vuestras propias conclusiones.

Documentos TV: ¿Generación perdida?
 
Pulsad sobre la imagen para ver el vídeo


1 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Generacion perdida?, es la primera vez que lo oigo...Después de esto que será lo siguiente. ¿educación perdida?o quizas mejor ¿España perdida? Es muy triste ver ese documental porque a cualquiera como nosotros, que aún pensamos en futuro,se desanima. Pero es lo que hay...(sé que no es tu intención, profe)Después de tantos años estudiando no queda mas remedio que buscar fuera de aquí. Para mí no es nada nuevo; la verdad, porque ya hace seis años que dejé mi país para venir a España. Tuve que perder todo, y empezar desde cero.

A la marcha que vamos, creo tendré que buscar una nueva vida. En este país no que casi nada para nosotros. Hasta las escuelas las están conviertiendo los burgueses en empresas. Parece que todo gira alrededor del capital.

El poder es de los arístocratas, y me veo sin futuro estando entre éstos. Nada quiere cambiar.

Y en cuanto a la emigración, es muy fuerte como los políticos saben esto, y no ententan buscar ninguna salida. Cuándo los jóvenes se van de aquí(que son el motor del empleo y el futuro9, entonces qué va a quedar: Población anciana.

Para encontrar, hay que buscar, y para encontrar lo que buscas, debes buscar en buenos sitios. Para mí, está es la explicación más claras.

Soufiane,67

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