martes, 8 de marzo de 2011

Clara Campoamor: la lucha por el sufragio femenino

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“Ciudadanos diputados: mucho vacilaba yo en elevar mi modesta voz en la Cámara, creyendo que mi deber estaba en intervenir tan sólo en momentos en que me fuera imposible dejar de hacerlo. Y es éste el momento, cuando se ha elevado otra voz para decirnos – quién sabe por qué reminiscencia, en el fondo, de tipo católico – que la aportación de la mujer al Derecho político podría ser un peligro para la República. Una intervención que ha turbado mi espíritu y ha herido mi sentimiento por venir de donde viene.

Sr. Álvarez Buylla, toda Constitución tiene mucho de reparación, toda Constitución es el triunfo que implanta el derecho de un sector o de una clase oprimida, desconocida, anulada... La teoría democrática es que el representante sea la figura exacta del representado. Si su idea pasara, el primer artículo de nuestra Constitución podría decir que España es una República democrática y que todos sus poderes emanan del pueblo; pero para mí, para la mujer, para los hombres que estiman el principio democrático como obligatorio, ese artículo no diría más que una cosa: España es una República aristocrática, de privilegio masculino. Todos sus derechos emanan exclusivamente del hombre.

¡Ah! Se dice que el peligroso voto de la mujer puede dar el triunfo a la Iglesia. Yo les diría a estos seudoliberales que debieron tener más cuidado cuando durante el siglo XIX dejaban que sus mujeres frecuentaran el confesionario y que sus hijos poblaran los colegios de monjas y de frailes.

Se repite la historia, señorías. Ya se dijo en Inglaterra que la mujer votaría igual que el marido, que la mujer votaría a los laboristas. Aquí, en la discusión del anteproyecto, he oído decir que el voto de la mujer casada llevaría la perturbación a los hogares. Poneos de acuerdo, señores, ante de definir a favor de quién va a votar la mujer - ¿con la derecha o con la izquierda?, ¿con o contra el marido? -, pero no condicionéis su voto con la esperanza de que lo emita a favor vuestro.

Dejad que la mujer se manifieste como es, para conocerla y para juzgarla; respetad su derecho como ser humano, dejad que actúe en Derecho, que será la única forma de que se eduque en él, fuere cuales fueren los tropiezos y vacilaciones que en principio tuviere.

Sólo voy a haceros un pequeño recuerdo. Esta historia de la guerra de los sexos es tan vieja como el mundo. La vieja leyenda hebraica del Talmud nos dice que no fue Eva la primera mujer de Adán, sino Lilith, que se resistió a acatar la voluntad exclusiva del varón y prefirió volver a la nada, a los alvéolos de la tierra; y entonces, en la esplendidez del Paraíso, surgió Eva, astuta y dócil para la sumisión de la carne y del espíritu. De las diecisiete constituciones dadas después de la guerra, tan sólo tres niegan o aplazan el voto de la mujer. Los hombres de esos países ya han reconocido que no ganó nada Adán con ligarse en vez de a la mujer independiente, de voluntad propia y de espíritu amplio, a la Eva claudicante, astuta y sumisa.”

Fragmentos del discurso de Clara Campoamor el 1 de septiembre de 1931, en Isaías Lafuente: La mujer olvidada. Clara Campoamor y su lucha por el voto femenino

Ya han transcurrido cien años desde que más de un millón de personas se manifestaran en Europa en el primer Día Internacional de la Mujer. Fue un 19 de marzo de 1911, aunque, posteriormente, pasó a celebrarse el 8 de marzo en casi todo el mundo para pedir el fin de la discriminación y la igualdad de derechos respecto de los hombres en lo concerniente al trabajo y a la formación, al voto y al desempeño de cargos públicos. La decisión de convertir esta celebración en una festividad internacional corrió a cargo de Clara Zetkin (1857-1933), líder del movimiento alemán de mujeres socialistas. Pocos días después, más de 140 mujeres morían calcinadas tras un dramático y terrible incendio, quizás provocado, en la fábrica de la Triangle Shirtwaist Company de Nueva York.

Mucho se ha logrado es estos cien años, pero persisten gran parte de los problemas: son demasiados los países y sociedades en los que la mujer continúa siendo un ciudadano de segunda clase. Como dice Ban Ki-moon, “solo cuando las mujeres participen plenamente y en pie de igualdad en todos los sectores de la vida pública y privada podremos esperar tener la sociedad sostenible, pacífica y justa prometida en la Carta de las Naciones Unidas”. Pero no faltan voces que denuncien los obstáculos que impiden la eliminación total de la secular discriminación hacia las mujeres, como la de Nawal el Saadawi, figura imprescindible del feminismo árabe que señala hoy en El País a la religión como uno de los principales escollos: “La religión es una ideología política y tenemos que separar religión y política. La mujer no puede liberarse bajo ninguna religión, ni cristianismo, ni judaísmo ni islamismo, porque las mujeres son inferiores en todas las religiones”.

No le falta razón. Precisamente fue la religión la que enfrentó en nuestro país a Clara Campoamor y a Victoria Kent en el intenso debate que se produjo en el Congreso de los Diputados a propósito de la aprobación del sufragio femenino. El razonamiento era muy simple: si se sancionaba el voto de las mujeres, al estar estas totalmente influenciadas por la Iglesia, la victoria de las derechas —contrarias, no obstante, a la emancipación de las mujeres—, estaba asegurada. Sin embargo, el 1 de diciembre de 1931 se lograba la aprobación del voto de la mujer, una gran conquista histórica impulsada por esa gran defensora de los derechos de la mujer que fue Clara Campoamor. Por eso no podía faltar su memoria en este blog. Ya han pasado por aquí la Lisísitrata de Aristófanes, Olympe de Gouges o Hipatía de Alejandría entre otras grandes figuras que fueron pioneras en el largo camino hacia la igualdad. Clara Campoamor merece un lugar de honor junto a todas ellas: injustamente olvidada por una España intransigente, su legado ha facilitado que el derecho al voto de las mujeres sea prácticamente universal. Os dejo un documental de María Teresa Álvarez para RTVE dedicado a esta gran política española y una presentación con imágenes extraídas de la serie de televisión Las Aparicio, inspiradas en los años cincuenta, que reflejan muy bien el avance de los derechos de las mujeres, algo que hubiera sido imposible sin la admirable labor que han realizado todas estas mujeres. ¡Feliz día de la mujer!


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Miniserie de RTVE protagonizada por Elvira Mínguez, producida por Miriám Porté, dirigida por Laura Mañá y con guión de Yolanda García Serrano y Rafa Russo, basado en la novela La mujer olvidada. Clara Campoamor y su lucha por el voto femenino, de Isaías Lafuente.

12 comentarios:

Silvia Lizán Moya dijo...

Clara Campoamor fue la principal impulsora del sufragio universal en España,
que se logro en 1931, ademas lucho por la no discriminacion sexual, la igualdad
juridica entre hijos nacidos fuera o dentro del matrimonio y el divorcio. Desde mi punto
de vista era una mujer muy valiente por rebelarse, ya que en aquella epoca todo estaba
controlado por el hombre y ella tuvo el coraje para colocarse delante de
una gran multitud de gente y tratar los temas mencionados anteriormente, como el del
divorcio y decir que las muejeres tambien tienen derecho a intervenir en la politica, ya
que en aquellos tiempos podría haber sido detenida o asesinada. Menciona en el texto
temas como el del voto femenino, del cual los hombres pensaban que ellas solo
votarian a la iglesia o que votarian lo que el marido dijera, cosa que no es cierta,
porque ella lo que buscaba era la imagen de la mujer liberada, que no se dejase
influenciar por lo que su marido le dijese. Clara Campoamor siempre habia defendido
el derecho a la igualdad de condiciones entre hombres y mujeres y pedia la revolucion
de las mujeres, que dejasen de ser sumisas y pasasen a mostrar la imagen que su
marido queria que mostrasen.

Antonio Manuel Henarejos dijo...

Clara Campoamor fue la primera mujer que impulsó el sufragio universal femenino en España, para conseguirlo tuvo superar muchos obstáculos, y aunque finalmente lograra sus objetivos ( conseguir el sufragio femenino en España y por tanto, la igualdad de las mujeres en el ámbito político y social) salió muy mal parada, ya que en la sociedad de esta época no se concebía que los derechos de la mujer fueran equiparables al del hombre.
En mi opinión,la labor que realizó Clara fue muy relevante, defendió los derechos de la mujer de una menera heroica y fue a partir de este hecho que la mujer evolucionará en todos los sectores políticos y sociales, hasta la actualidad, aunque bien es verdad que hoy en día la mujer todavia no está al mismo nivel que el hombre en algunos aspectos, y esto es algo que debe acabar. La mujer tiene los mismos derechos que el hombre y por tanto debe tener las mismas posibilidades que este para lograr lo que se proponga.
También tengo en cuenta el papel de la mujer en la religión que como nos dice el texto se encuentra a un nivel inferior que el del hombre, pero ¿ es esto justo?...yo creo que la religión debe adaptarse a los tiempos que corren y de esta forma incluir a la mujer sintiéndose más valorada.
En definitiva, pienso que todas las personas tienen que luchar por lo que quieren, al igual que hizo Clara y otras muchas personas de la antigüedad, que por encima de todo querían defender sus derechos y así poder convivir en igualdad de condiciones.

Raque Cones Diaz dijo...

En este texto se nos presenta una figura humana excepcional, de esas que marcan en la historia de los países una huella imborrable es una figura humana principal en los derechos de las mujeres en nuestro país. Clara Campoamor en un discurso en el congreso de los diputados, defiende el derecho al voto de la mujer como un derecho universal. En una España retrasada políticamente de sus vecinos europeos, en la que se consideraba un peligro el voto de la mujer en las elecciones, porque se pensaba que estaba históricamente muy vinculada a los sectores cristianos y a la iglesia católica, lo que favorecería siempre el triunfo de los partidos conservadores. Ella haciendo referencia a la constitución en la que se decía que España era una republica democrática donde los poderes residían en el pueblo, les hizo ver a los diputados que con la exclusión de la mujer de los comicios, se creaba una España inconstitucional donde el poder residía en los hombres. Clara les pidió que no juzgaran a la mujer por el hecho de ser lo que era, sino que dejaran que ella misma se manifestase como ser humano libre y democráticamente.El día internacional de la mujer que se celebraba el 19 de marzo y luego paso a celebrarse el 8 de marzo es la fiesta de los derechos conseguidos durante siglos por las mujeres, a las que no se les ha puesto fácil nunca su camino ni su papel en la sociedad. Actualmente aunque los derechos de la mujer están mayoritariamente garantizados en el mundo, aun existen países en los que las mujeres son discriminadas y marginadas, normalmente son culturas muy equivocadas en su concepción religiosa, en las que siempre aparece la mujer como un ser dependiente, inferior y sumiso al hombre Desde nuestra civilización mas desarrollada deberíamos dar apoyo y ayuda para que en ninguna parte del mundo nadie sea discriminado por razones de genero, y se considere a la mujer como un pilar principal en la sociedad y el desarrollo que vivimos. Me ha encantado conocer personas tan importantes y saber que todo lo que hoy tenemos no hace mucho hubiera sido impensable, desde este comentario le doy las gracias a todas estas personas que han posibilitado que hoy tengamos representación en todos los sectores mas importantes de la sociedad, políticos, sanitarios, universitarios…

Juan Salvador Romero dijo...

Los derechos de la mujer en nuestra sociedad actual han sido fruto de numerosas luchas en contra del machismo, arraigado en numerosas culturas, fruto de la alimentación continuada que ha tenido (y tiene) la religión en nuestras vidas. Pensamos que otras religiones y no el cristianismo anteponen al hombre sobre la insignificante figura de la mujer. Nada más lejos de la realidad. En el ámbito seglar, no se permite el acceso de la mujer al sacerdocio ni el nombramiento de una fémina como máxima autoridad eclesiástica. Es curioso las palabras que se leen durante la celebración del matrimonio, donde la mujer tiene que ser la esposa fiel, sumisa y entregada al esposo, donde brilla por su ausencia la igualdad. Nuestra sociedad moderna y desarrollada apena es un espejismo de igualdad de derechos entre sexos: la ausencia de paridad en cargos de importancia, la diferencia salarial entre hombres y mujeres al desempeñar un mismo puesto de trabajo, etc muestran que apenas vivimos un espejismo en cuanto a igualdad en derechos sociales entre sexos.En el ámbito familiar, seguimos escuchando que no hay una equiparidad en el reparto de las tareas domésticas. Ellas siguen siendo quienes, además de trabajar fuera del hogar, deben realizar la mayoría de las tareas que se derivan del ámbito familiar. Dimos un paso social en cuanto a reconocer los derechos constitucionales de nuestro sexo contrario pero todavía harían falta muchas Claras Campoamor para seguir luchando por tantas cosas que nuestras mujeres (madres, hermanas...) siguen sufriendo en silencio a costa de levantar nuestra sociedad.

Ramón Ferrer López dijo...

Clara Campoamor lucho por hacer que la mujer tuviera voz y voto en el campo político e intentar entender por qué la mujer, en su época, sería un peligro para la política en la República. Intenta que España, en vez de que todos sus derechos emanaran únicamente de los hombres con privilegios obviamente masculinos tuviera también repercusión femenina, que no hubiera tanta opresión ante la mujer. Estos hombres y algunos de la actualidad asocian el voto de la mujer al culto por la iglesia únicamente, pero cómo sabían ellos aquello si no las dejaban expresarse libremente, no deberían haber mirado que de llegar a ser cierto ellos tuvieran algo que ver; y también asociaban este voto con la ruptura familiar al haber en alguna ocasión un pensamiento contrario entre la mujer y el marido.
El 19 de marzo de 1911 fue declarado el día de la mujer y posteriormente el 8 de marzo en casi todo el mundo para poner fin a la discriminación y precursar la igualdad respecto a los hombres, aunque en la actualidad sigue habiendo países en los que la mujer tiene una gran opresión, donde son manejadas muchas veces como títeres por los hombres de ese país, de lo cual estoy en contra pero si pienso que aunque en los países donde las mujeres están integradas perfectamente en la sociedad va a haber una cierta “discriminación” entre comillas con ciertos trabajos como los físicos por ejemplo (aunque tampoco deberíamos llamarlo discriminación sino un acondicionamiento corporal que esta más desarrollado en los hombres). También he de decir que la mujer de hoy día está más interesada en estudiar que los hombres y cada vez más interesada por cosas que el hombre no hace, acercándose cada vez más a altos cargos en la sociedad.

Laura Gilbert dijo...

Gracias a mujeres como Clara Campoamor, la mujer ha conseguido su lugar en la sociedad y ser respetada, como persona, como ser humano libre e independiente. Pero desgraciadamente aún en muchos países y culturas en la actualidad, sigue existiendo el machismo, es decir, la mujer sigue sometida por distintos motivos (religión, cultura,…) en los que el hombre sigue siendo el que manda. Y yo creo que aún queda mucho por hacer por parte de la mujer, para que realmente fuera igual al hombre en todo.
Con esto quiero decir, que hasta ahora la mujer solo ha conseguido los mismo derechos constitucionales que el hombre, pero creo que todos sabemos que la mujer, ya sea en el trabajo, donde el salario de la mujer es menor que el del hombre, por ejemplo; o en las tareas del hogar de las cuales, normalmente solo se encarga la mujer y se infravalora el trabajo, es decir, una mujer que se encarga únicamente de las labores de la casa, se la suele tener menos en cuenta que a una mujer que también trabaja fuera de esta.
Aunque para que la mujer llegue a ser totalmente igual que el hombre se necesitan muchas mujeres como Clara Campoamor y otros 100 años.

Erudio_procul_imperium dijo...

Si dijera ahora que es posible un mundo perfecto como el expuesto por Kant ¿con qué adjetivo me calificaríais? Lamentablemente, la mayoría me tacharía de iluso. ¿Pero por qué?

Actualmente estamos observando diariamente que desde en el entorno más personal, hasta en el conjunto de la población mundial, hay conflictos por cualquier motivo ya sea por razón de sexo, raza, religión, ideología… ¿Pero por qué hay que entrar en conflicto continuamente e intentar interponer nuestra identidad sobre la de los demás? ¿No deberíamos tratar a todos por igual, respetando mutuamente nuestras identidades? Éstas son preguntas que toda persona se debería hacer al menos una vez en su vida.

¿Pero cuando sucedió la primera segregación? Las diferencias ya se establecieron cuando el primer hombre, por suponerse superior, con actitud totalmente dominante puso una veda a su territorio y lo declaró como propio. Y a partir de ahí, la población mundial en su conjunto fue espectadora y artífice a la vez, de una serie de sucesos que hicieron que aumentara la diversidad cultural. Pero, ¿una diversidad no sería beneficiosa? ¿No me equivoco y estoy haciendo un juicio de valor injusto al pensar que una persona es inferior a mí porque no es como yo? ¿No podría aprender algo yo de él/ella? ¿Es negro, mujer, judío? Antes que nada es una persona. La condición de cada uno es indiferente a la hora de juzgar a una persona. Y sin duda alguna, una identidad que genera gran controversia es la referida al sexo.

-¡Mujeres, el pecado original! ¿Darle el voto? ¿Estamos locos?

Lo que estamos es hastiados de ver ese tipo de pensamiento machista que por desgracia, está implantado en ciertos sectores de la sociedad. Es ciertamente paradójico que mientras tal colectivo realiza ese tipo de discursos narcisistas que descalifican al colectivo femenino, no se dan cuenta que ellos, desde que nacieron fueron atendidos y custodiados desde el primero de sus días por mujeres. ¿Qué demencial el mero hecho de pensar en tal realidad verdad? Una verdad que a ciertos hipócritas debe irritar.

Creo profundamente que ese tipo de pensamiento viene muchas veces (que no siempre) dado por una educación fundamentada en esos valores. Si un hombre ve desde pequeño, que las féminas de su entorno familiar son las que realizan toda actividad del hogar; mientras los varones no ayudan en tarea alguna, su percepción de la mujer en la sociedad en cierto modo ya está en mayor o menor medida condicionada.

Tema aparte es el caso de las mujeres machistas. Más incongruente todavía si cabe, pero este tema ya es más delicado y no se puede hablar con tanto albedrío, ya que su moral ha sido enormemente influenciada por su entorno a lo largo de su vida. ¿Y dónde están las metas de ese tipo de vida? Esas mujeres que desde bien pequeñitas, son enseñadas para servir fielmente al varón; con un futuro ya fijado de antemano, en el que debe y tiene que contraer matrimonio con un hombre el cual pueda conseguirle una confortable situación económica y social. “Yo quiero estar en casa y que mi marido me mantenga”. Es inconcebible que se oiga todavía, comentarios de tal calibre. La presentación de PowerPoint que está publicada en este post refleja claramente a lo que me refiero.

Erudio_procul_imperium dijo...

Y por otro lado está la Iglesia católica. Esa gran asociación con un capital inmensurable e incalculable. A la Santa Inquisición, las Cruzadas, el encubrimiento de las atrocidades nazis, el financiamiento de grupos radicales y terroristas de Polonia durante la Guerra Fría, al genocidio de pueblos prehispánicos en nombre de la religión, al saqueo del “nuevo mundo”, al encubrimiento de la pederastia, a la quema de libros, a la prohibición de métodos anticonceptivos, al oscurantismo científico… hemos de añadir la denigración a la mujer. Si es que ya lo dijo Sancho: “¡con la Iglesia hemos topado!”. Con esto no quiero decir que los católicos vinculados a la Iglesia sean malas personas, ni muchísimo menos. Es más, conozco a gente fuertemente asociada a la Iglesia y son personas excelentes. Pero los altos cargos de la Iglesia ya son tema aparte, cuyas decisiones y actos a lo largo de la historia están ahí. Con esto vengo a decir, que vista la retrógrada forma que tiene la Iglesia de ver las cosas, no es la más acertada para opinar sobre un tema tan trascendente y de tanta actualidad.

Pero todavía quedarán los escépticos que afirmarían que todo lo que he escrito es demagógico. Se basan en el simple hecho de que la mujer ya está perfectamente incorporada al mundo laboral.

Incorporada… ¿seguro? ¿Y qué condiciones laborables poseen actualmente las mujeres?
Según un estudio de la empresa Gestha, realizado a partir de las últimas estadísticas de salarios y pensiones correspondientes a 2009, muestra que la retribución media anual de los varones se sitúa en los 21.433 euros, mientras que en el caso de las mujeres no supera los 16.110 euros, lo que supone una diferencia de casi el 25% entre ambos sexos. Es inadmisible que en los tiempos que corren, seamos espectadores de noticias tan repugnantes.

Más allá del marco económico, también hay claros contrastes entre ambos sexos. Las ayudas que aportan el Estado tampoco invitan al optimismo. Actualmente, en España el permiso por maternidad está fijado en 16 semanas, mientras que nuestros vecinos europeos gozan de una mejor situación: Dinamarca (52 semanas a repartir entre los padres), Eslovenia (12 meses), Estonia (18 meses) Inglaterra (39 semanas)…. Por otro lado, el permiso paterno en Europa desgraciadamente ronda las 2 semanas. Lo que ya veo totalmente inconcebible e irracional es que en países como Austria, Bulgaria, Grecia, Letonia, Luxemburgo, Malta, Polonia o Suiza el padre no tiene derecho, ni siquiera un día, de permiso de paternidad. Además las empresas no dan opción de elección de horarios flexibles para que los padres puedan cuidar a sus hijos. Y luego están algunas mujeres, que por miedo a ser despedidas, posponen cada vez más tarde la edad de su primer embarazo. Todo esto acarrea graves problemas directamente sobre la sociedad: cada vez hay menos número de hijos por pareja, lo que provoca que la sociedad envejezca. Si sigue esta tónica destructiva lo único que va a suceder es que en el futuro más próximo haya graves problemas de sustentación de la Seguridad Social.

Erudio_procul_imperium dijo...

¿Y qué decir de Clara Campoamor? Una mujer nacida en el seno de una familia “de a pie” en una época en la que la imagen de la mujer estaba mucho más infravalorada que hoy en día. A lo largo de su carrera, se encontró con numerosos obstáculos por parte de una sociedad extremadamente machista. Pero ella, a través de sacrificio trabajó por escalar de posición en la sociedad y mejoró considerablemente la perspectiva que se tenía sobre las mujeres. La vida de Clara Campoamor está plagada de éxitos, tras unos comienzos humildes en los que tuvo que dedicarse a oficios tales como telefonista o funcionaria de Correos. A posteriori, trabajó en el periódico maurista 'La Tribuna' en 1920. Se matriculó como estudiante en la escuela secundaria y luego en la Facultad de Derecho, donde obtuvo el título en tan sólo dos años. Creó la Asociación Liberal Socialista, trabajó como conferenciante en la Asociación Femenina Universitaria y en la Academia de Jurisprudencia. Se ganó la vida también como traductora y biógrafa. Como culmen, en 1931 fue elegida diputada.

Pero no debemos irnos tan lejos en el tiempo para ver una mujer heroína. Las mujeres heroínas también están a nuestro alrededor, formando un pilar esencial de socialización en el que nos educan a través de unos valores y haciendo que nos formemos como personas maduras y responsables. Sin duda me refiero a esas mujeres que todos los días de la semana, se levantan muy temprano para velar por el buen funcionamiento de la unidad familiar y que a la vez poseen un trabajo fuera del hogar. Las mujeres sostienen día a día al país y gracias a su esfuerzo inconmensurable hacen que hoy sea posible nuestra existencia. Pero a mi forma de ver, la importancia de la mujer en la sociedad está poco reconocida. No se puede dejar en el olvido durante todo el año a todas esas mujeres, para únicamente en un día señalado hacer una serie de actos conmemorativos. La humanidad debe recapacitar y valorar el importante papel que forma la mujer en ella.

Ojalá esté cercano el día en que la mujer deje de ser tratada como un mero objeto, que sea respetada y su voz sea escuchada….Porque el día en que la mujer sea una verdadera partícipe en nuestro mundo, conoceremos un mundo mejor.

Antonio Escudero. dijo...

Que legibles y placenteros son tus comentarios, Erudito_procul. Me ha llamado la atención la crítica que has realizado sobre la Iglesia Católica. Al leerla me ha hecho recordar un apartado de la revista "El Jueves" que se dedica a la crítica en un cierto tono de mofa. En una sección dejaba recogido, grosso modo, que al parecer el único ente de la Iglesia que no puede meter mano a los jovenes es Jesús, y porque las tiene ocupadas(es un poco fuerte).

También me parece interesante "la guía de la buena esposa" que aunque parece algo bromista el powerpoint, todavía hay muchísimas mujeres que desde bien pequeñas son concienciadas y educadas para dedicar su vida a ser buenas esposas(aunque más que esposas parecen sumisas). Y en España no habría que remontarse muy lejos para encontrar esta guía en la práctica, pues con la llegada del generalísimo,su dictadura, y la falange, la mujer dio de nuevo un vuelco hacia la sumisión(previamente, con la República, había conseguido grandes avances respecto a la igualdad de género...).
Además, me gustaria mencionar la serie "Amar en tiempos revueltos", donde se deja recogida muy bien la situación de la mujer a lo largo del siglo XX(se inicia en el periodo de la guerra civil<<1936>>) y su progresiva evolución. A su vez, han sido editadas varias novelas de dicha serie.

Gracias a dictaduras como esta, a la Iglesia y a un largo etcétera, la mujer ha sido infravalorada a lo largo de su historia y, al parecer, aun queda mucho por progresar a su favor.

Con todos los debates relacionados a las desigualdades de género, he llegado a una reflexión la cual espero que me puedas contestar, Jose Angel. Y es la siguiente:
- En clase estamos dando a Emmanuel Kant, y de él por ahora me ha llamado la atención su definición de la ilustración como la salida del hombre de la minoría de edad. En dicha definición deja recogido que el ser humano, a lo largo de su historia, gustosamente a permanecido en la minoría de edad, incluso afirma que le viene dada por naturaleza esta predilección por mantenerse en ella.
Entonces, si la mujer siempre se ha dejado gobernar por el hombre a lo largo de la historia sin rastro ni huella de ningún tipo de queja hasta tiempos remotos, ¿Podríamos decir que el machismo en parte es culpa de la mujer debido a la actividad absentista y sumisa que ha tenido respecto a esta relación de gobernante-gobernado? ¿Podríamos decir que le ha sido más fácil dicha "minoría de edad" y por ello se ha mantenido en ella hasta la llegada de la ilustración?

Antonio 2ºBach CCSS.

Anónimo dijo...

clara fue la primera en darse cuenta que la mujer es independiente del hombre y que no ha de hacer lo que este le dicte defendía que debían poder votar y que había que acabar con esa desigualdad y así lo hizo mantuvo su sueño real y lo consiguió. Cosa que esta al alcance de poca gente
patxi gonzalez 4º eso

alejandra sandobal dijo...

@Antonio Manuel Henarejosquisiera que me diria en que paises las mujeres no tienen derecho al sufrigio

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