lunes, 28 de febrero de 2011

Kant, el filósofo ilustrado

Fuente de la tira cómica
Kant, el fi­ló­so­fo más im­por­tan­te del pe­rí­odo mo­der­no (y pa­ra muc­hos, el más im­por­tan­te de to­da la his­to­ria de la fi­lo­so­fía), de­jó una hu­el­la no­to­ria en la cul­tu­ra ale­ma­na. Su te­oría del co­no­ci­mi­en­to, se­gún la cu­al no po­de­mos sa­ber có­mo es el mun­do en sí, si­no só­lo có­mo apa­re­ce pa­ra no­sot­ros (pe­ro te­ni­en­do en cu­en­ta que el co­no­ci­mi­en­to hu­ma­no ti­ene pa­ra to­dos los homb­res las mis­mas ca­rac­te­rís­ti­cas ge­ne­ra­les), se­gu­ía vi­gen­te en muc­has uni­ver­si­da­des ale­ma­nas a prin­ci­pi­os del sig­lo XX.

También la éti­ca kan­ti­ana de­jó sen­tir su inf­lu­jo en la cul­tu­ra ale­ma­na, has­ta el pun­to de que se es­tu­di­aba en las es­cu­elas. Es­ta éti­ca gi­ra­ba en tor­no al im­pe­ra­ti­vo ca­te­gó­ri­co, es de­cir, al man­da­to in­con­di­ci­ona­do y uni­ver­sal que nos ins­ta a com­por­tar­nos de de­ter­mi­na­da ma­ne­ra. Se­gún Kant, así son los man­da­tos pro­pi­os de la mo­ral y nun­ca pu­eden ve­nir im­pu­es­tos des­de fu­era de la pro­pia ra­zón (por tan­to, tam­po­co pu­eden ve­nir im­pu­es­tos por las auto­ri­da­des), con lo cu­al se sub­ra­ya la auto­no­mía del su­j­eto mo­ral. Pod­ría de­cir­se que el im­pe­ra­ti­vo ca­te­gó­ri­co es al­go así co­mo la ley uni­ver­sa­li­zab­le de nu­est­ra con­ci­en­cia. Kant da va­ri­as for­mu­la­ci­ones del im­pe­ra­ti­vo ca­te­gó­ri­co. Una de el­las di­ce: «Actúa de tal mo­do que pu­edas qu­erer que la má­xi­ma que gu­ía tu ac­ci­ón pu­eda con­ver­tir­se en ley uni­ver­sal». Y ot­ra for­mu­la­ci­ón di­ce así: «Tra­ta si­emp­re a los homb­res co­mo fi­nes en sí mis­mos y nun­ca co­mo me­di­os o inst­ru­men­tos pa­ra con­se­gu­ir ot­ras co­sas».

Como se ve, po­co ti­ene que ver el im­pe­ra­ti­vo ca­te­gó­ri­co con la obe­di­en­cia ob­li­ga­da a las ór­de­nes de los su­pe­ri­ores que do­mi­na en las fi­las de los ej­ér­ci­tos. Por si es­to fu­era po­co, Kant rec­ha­za exp­lí­ci­ta­men­te en al­gu­nos tex­tos el re­cur­so a la gu­er­ra. Sin em­bar­go, el ká­iser Gu­il­ler­mo II dec­la­ró du­ran­te la pri­me­ra gu­er­ra mun­di­al que en bu­ena par­te de­bí­an sus vic­to­ri­as «a los bi­enes mo­ra­les y es­pi­ri­tu­ales le­ga­dos por el gran sa­bio de Königs­berg a nu­est­ro pu­eb­lo».

Todo el­lo dio pie a que el esc­ri­tor aust­rí­aco Karl Kra­us apos­til­la­ra en uno de sus ar­tí­cu­los, con su ha­bi­tu­al sar­cas­mo: «Dec­la­ro que no he pre­vis­to las ór­de­nes "Fir­mes", "Marc­hen", "Du­ro con el­los" y "Re­sis­tid a pie fir­me" co­mo ej­emp­los de mi im­pe­ra­ti­vo ca­te­gó­ri­co. Fir­ma­do: Kant».

Pedro González Calero: Filosofía para bufones

Con algo de retraso, os dejo algunos materiales sobre el que quizá sea el filósofo más influyente de la cultura occidental. En primer lugar, el tema que vamos a seguir en clase. Lo podéis descargar aquí. También os agrego algunos enlaces a entradas antiguas de Angelus Novus que contienen abundantes recursos (textos, ejercicios interactivos, presentaciones, etc.) y el vídeo que sobre Kant realizó Canal Encuentro para la serie La aventura del pensamiento. Os invito también a que os paséis por Baúl de filosofía, el excelente espacio web del profesor Mariano Gómez, que recoge varios fragmentos de películas relacionadas con el pensamiento del filósofo alemán. ¡No seáis perezosos!

Kant from jacgmur on Vimeo.

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