viernes, 26 de noviembre de 2010

Vivir hipotéticamente

Egon Schiele, Autorretrato
Del tiempo más remoto de la primera conciencia juvenil que, al contemplarlo después, resulta muchas veces tan emocionante y estremecedor, sobrevivían todavía hoy en su recuerdo toda clase de representaciones antes amadas, y entre éstas el lema de «vivir hipotéticamente». Este lema expresaba el valor y la involuntaria ignorancia de la vida en la que cada paso es un riesgo sin experiencia, el deseo de grandes relaciones y el hálito de revocabilidad que siente un joven cuando entra en la vida con paso vacilante. Ulrich pensaba que no había por qué revocar nada de aquello. Lo hermoso y lo único cierto del que mira el mundo por primera vez es esa excitante sensación de estar predestinado a algo. Si vigila sus propios sentimientos, no puede aceptar nada sin reservas; busca la posible querida, pero no sabe si aquélla es la verdadera; es capaz de matar sin estar seguro de que lo debe hacer. La voluntad de desarrollarse le prohíbe creer en las cosas consumadas; pero todo lo que le sale al encuentro finge estar completo. Barrunta: este orden no es tan firme como aparenta; ningún objeto, ningún yo, ninguna forma, ningún principio es seguro, todo sufre una invisible pero incesante transformación; en lo inestable tiene el futuro más posibilidades que en lo estable, y el presente no es más que una hipótesis, todavía sin superar. Qué mejor cosa podría hacer que mantenerse libre del mundo, en el buen sentido, así como un investigador mantiene su libertad de juicio frente a hechos que pretenden seducirle a creer prematuramente en ellos. Por eso duda hacer algo de sí; carácter, profesión, estabilidad son para él conceptos en los que se transparenta el esqueleto en que terminará. Busca otro modo de interpretarse a sí mismo; con una tendencia a todo lo que acreciente su interior —incluso si es algo prohibido moral o intelectualmente—; se siente como un paso libre para dirigirse en todas direcciones, pero es conducido por un contrapeso hacia el más próximo y siempre hacia delante. Si alguna vez piensa tener auténtica inspiración, advierte que ha caído una gota de fuego incandescente en el mundo cuyo brillo cambia el aspecto de la tierra.

Robert Musil: El hombre sin atributos

1 comentarios:

Ana Isabel dijo...

Para empezar quiero decir que he escogido este fragmento por el simple hecho de sentirme identificada con él. Aunque creo que cualquiera podría hacerlo, eso está claro. El pertenecer al ser humano ya implica, aparte de capacidad para razonar, sentir constantemente dudas. Dudas sobre nuestra existencia, creencias, forma de comportarnos y mil cosas más que podría señalar. Especialmente, yo prefiero centrarme en el tema de mis creencias, por así llamarlo. ¿Cuántas veces me habré planteado quién soy en realidad?
En qué creo, qué puedo decir realmente que soy o a qué pertenezco. Tantas ideologías y corrientes sobre las que pensar. Conocerlas, analizarlas y asimilarlas como buenas o no. Todas se presentan rápidamente, en un determinado momento de la vida y, si no tienes nada claro, ¿qué se supone que es lo bueno o lo malo para uno mismo? Y claro, luego queda reflexionar sobre si eso a lo que optamos y tendemos puede ser aceptado y beneficioso por y para los demás. De ahí que grandes guerras y conflictos hayan acechado y acechen a la humanidad, por culpa de la incapacidad de algunas personas (líderes y "magnates") para, sobre todas las cosas, ANALIZAR qué hacen.

En fin, sin desviarme demasiado del tema puedo resumir lo que siento con las siguientes preguntas: ¿Quién soy? y ¿qué debo hacer con mi vida?
El mañana se va acercando. Y tomar decisiones es complicado, más aún cuando viviendo en estos días uno no encuentra un ejemplo de persona humana, sensata, humilde, honrada y que carezca de unos intereses propios por los que intente controlar a este desgastado y maltratado planeta.

Concluyendo, no sé quién soy y no tengo un proyecto de futuro definido... Pero ¿quién no lo ha dudado alguna vez?
Espero salir del entuerto por mí misma! sin dejarme influenciar por cualquier "perturbado".


Un saludo. Ana Isabel Alarcón Barrachina, 1º Bach CCNN.



PD: siento dejar el comentario a estas horas =/

Publicar un comentario

En “Angelus Novus” cualquier opinión, sugerencia o comentario serán muy bien acogidos. No serán publicados, sin embargo, los mensajes injuriosos, discriminatorios o con un lenguaje inapropiado.

¡Muchas gracias!

Ir Arriba