lunes, 20 de septiembre de 2010

Los primeros filósofos

Bramante, Heráclito y Demócrito
Los filósofos veían con sus propios ojos cómo constantemente ocurrían cambios en la naturaleza. ¿Pero cómo podían ser posibles tales cambios? ¿Cómo podía algo pasar de ser una sustancia para convertirse en algo completamente distinto, en vida, por ejemplo?

Los primeros filósofos tenían en común la creencia de que existía una materia primaria, que era el origen de todos los cambios.

No resulta fácil saber cómo llegaron a esa conclusión, sólo sabemos que iba surgiendo la idea de que tenía que haber una sola materia primaria que, más o menos, fuese el origen de todos los cambios sucedidos en la naturaleza. Tenía que haber «algo» de lo que todo procedía y a lo que todo volvía.

Lo más interesante para nosotros no es saber cuáles fueron las respuestas a las que llegaron esos primeros filósofos, sino qué preguntas se hacían y qué tipo de respuestas buscaban.

Nos interesa más el cómo pensaban que precisamente lo que pensaban.

Podemos constatar que hacían preguntas sobre cambios visibles en la naturaleza. Intentaron buscar algunas leyes naturales constantes. Querían entender los sucesos de la naturaleza sin tener que recurrir a los mitos tradicionales. Ante todo, intentaron entender los procesos de la naturaleza estudiando la misma naturaleza. ¡Es algo muy distinto a explicar los relámpagos y los truenos, el invierno y la primavera con referencias a sucesos mitológicos!

De esta manera, la filosofía se independizó de la religión.

Podemos decir que los filósofos de la naturaleza dieron los primeros pasos hacia una manera científica de pensar, desencadenando todas las ciencias naturales posteriores.

Jostein Gaarder: El mundo de Sofía.

La reflexión filosófica inició su andadura en Occidente en la antigua Grecia. Durante los siglos VI y V a.C. se produjo un cambio radical en este pueblo mediterráneo a la hora de enfrentarse a la comprensión del mundo y a la organización de la vida en sociedad: la reivindicación del uso de la Razón frente a las antiguas soluciones que ofrecían mitos y religiones, más bien basadas en la imaginación. Sin embargo, el largo viaje de la filosofía, y su apuesta por la racionalidad humana como la mejor herramienta de la que disponemos para conocer las realidades de nuestro mundo, todavía no ha concluido. Aún tenemos una deuda pendiente con esos filósofos de ayer que desde sus textos siguen hablándonos del universo y del hombre: es nuestra herencia.

Os dejo varios materiales sobre estos primeros filósofos que os ayudarán a comprender la importancia de este antiguo “invento” griego: la explicación racional de la realidad.

Vía
(Pincha sobre sobre la imagen para ver el esquema a mayor tamaño)

Los Presocráticos en Angelus Novus:


Pincha sobre esta imagen para descargarte la Programación de la asignatura. También puedes acceder a la presentación aquí.

1 comentarios:

blues dijo...

Es verdad que el cómo es fundamental (y seguramente lo principal), pero yo no depreciaría la segunda parte. Cuando se estudían a los griegos en el primer año uno no puede evitar pensar alguna que otra vez lo de "menudo disparate", pero en seguida se me fueron de la cabeza este tipo de prejuicios (con otros no tuve tanta suerte). A fin de cuentas la visión actual que proporciona la ciencia tampoco me da demasiadas confianzas. Quién sabe, quizás la tierra es plana y nos hemos equivocado todo este tiempo.

Saludos

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