viernes, 23 de abril de 2010

La locura de Torquato Tasso

Eugène Delacroix, Le Tasse dans la maison des fous d’Eugène (Tasso en el manicomio)
En su celda, el poeta, harapiento y enfermo,
Teniendo un manuscrito bajo su pie convulso,

Contempla con mirada inundada de pánico

La escalera de vértigo donde su alma se abisma.


Las risas enervantes que pueblan la prisión,

Arrastran su razón a lo absurdo y lo extraño;

La Duda lo rodea y el ridículo Miedo,

Odioso y multiforme, circula en torno de él.


Este genio encerrado en un antro malsano,

Esas muecas y gritos, espectros cuyo enjambre

Amotinado gira detrás de sus oídos,


El soñador a quien el horror despertara,

Tal es tu emblema, Alma de tenebrosos sueños,

Que ahoga la Realidad entre sus cuatro muros.

Charles Baudelaire, Sobre «El Tasso en prisión»
Delacroix y Baudelaire no fueron los primeros que repararon en la figura de este gran poeta italiano del Renacimiento, autor del gran poema épico sobre la Primera Cruzada, Jerusalén liberada. En 1790, Goethe escribió un drama, Torquato Tasso, centrado en la locura de los últimos años del escritor. También Lord Byron publicaría una obra centrada en el poeta: El lamento de Tasso. La fascinación que ejerció Torquato Tasso en la cultura europea de los siglos XVIII y XIX quizá se explique porque en una época de grandes genios que habitaban en el límite de la cordura, representaba como nadie al poeta melancólico y demente, ignorado e incomprendido en su propio tiempo; pero que, sin embargo, como todos los genios, estaba abocado a la inmortalidad.

Franz Liszt también se interesó por Torquato Tasso y a él va dedicado el segundo de sus poemas sinfónicos, con el título de Lamento y triunfo de Tasso. Fascinado como estaba, como buen romántico, por la capacidad narrativa de la música, no es de extrañar que se fijara en el retrato literario que del poeta hicieran Goethe y Lord Byron. Parece ser que todo el poema sinfónico se basa en una única melodía que Liszt le escuchó a un gondolero cuando éste se encontraba en Venecia hacia 1830. El Lamento se refiere a los padecimientos de Tasso cuando el poeta fue involucrado en las intrigas políticas del Duque de la Casa De Este en Ferrara y a su posterior encierro durante siete años en el Hospital de Santa Ana. El Triunfo, da cuenta de la liberación de Tasso del manicomio y de su posterior reconocimiento como poeta, con la simbólica coronación que el escritor recibiría como desagravio por la injusticia padecida.


Os dejo con la única interpretación que he podido encontrar en Internet de este poema sinfónico de Liszt y con un poema de Tasso: Al tiempo. También podéis leer sus espléndidas Noches pulsando aquí. Guten Appetit!






AL TIEMPO
Viejo y alado dios, nacido con el sol
Con un parto universal y con las estrellas;

Qué destruyes las cosas y las renuevas,

Mientras por torcidas calles vuelas y revuelas;


Mi corazón, que languideciendo y se duele,

Y de las heridas y su espinas y ansias,

Después de mil argumentos uno no desarraiga,

No tiene, si no eres tú, quién otro, el cónsul.


Tú de ello plasmas los pensamientos, y das alegre

Obligaciones, que esparces las llagas: y eres evanescente
La niebla de donde se llenan los regios claustros.


Y tú la verdad trágica del fondo,

Dónde es sumergida: y sin velo o sombra,

Desnuda y bonita a los ojos ajenos se muestra.

N.B. Por cierto, hoy es el día del libro. ¿Para cuándo el día del lector? Mi solidaridad con Horacio Potel y mi más absoluto desprecio hacia esa chusma de la Cámara Argentina del Libro, responsable del cierre de sus imprescindibles sitios web Nietzsche en Castellano (www.nietzscheana.com.ar), Heidegger en Castellano (www.heideggeriana.com.ar) y Derrida en Castellano (www.jacquesderrida.com.ar). Por la difusión de la cultura y por una gestión racional y responsable de los derechos de autor.

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