viernes, 19 de marzo de 2010

“Saudade”


"Vivo siempre en el presente. El futuro, no lo conozco. El pasado, ya no lo tengo. Me pesa el uno como la posibilidad de todo, el otro como la realidad de nada. No tengo esperanzas ni nostalgias. Conociendo lo que ha sido mi vida hasta hoy —tantas veces y en tantas cosas lo contrario de lo que yo deseaba—, ¿qué puedo presumir de mi vida de mañana, sino que será lo que no presumo, lo que no quiero, lo que me sucede desde fuera, hasta a través de mi voluntad? No tengo nada en mi pasado que recuerde con el deseo inútil de repetirlo. Nunca he sido sino un vestigio y un simulacro de mí. Mi pasado es todo cuanto no he conseguido ser. Ni las sensaciones de los momentos pasados me resultan nostálgicas: lo que se siente exige el momento; pasado éste, hay un volver de página y la historia continúa, pero no el texto.

Breve sombra oscura de un árbol ciudadano, leve sonido de agua que cae en el estanque triste, verde del césped regular —jardín público casi al crepúsculo—, sois, en este momento, el universo entero para mí, porque sois el contenido pleno de mi sensación consciente. No quiero más de la vida que sentirla perderse en estas tardes imprevistas, al son de niños ajenos que juegan en estos jardines enrejados por la melancolía de las calles que los rodean, y frondosos, más allá de las ramas altas de los árboles por el cielo viejo donde las estrellas recomienzan."

Fernando Pessoa, El libro del desasosiego

Pocas palabras hay tan expresivas, tan amplias en matices y con tantas connotaciones culturales como la portuguesa ‘saudade’. En castellano sería algo así como melancolía, nostalgia o extrañeza. Describe un sentimiento que ha sabido plasmar magistralmente Fernando Pessoa, uno de los mayores escritores en esta lengua. Su voz desconsolada y fragmentada se deja oír sobre todo en su gran obra El Libro del desasosiego, libro hecho de retazos, pensamientos inconclusos y sentimientos inconexos. El desasosiego, el dolor, la duda, el amor, la saudade de la infancia perdida y esa Lisboa que aún contempla su estatua en el Chiado, junto al café A Brasileira, forman parte de una obra que refleja como pocas la tristeza y las contradicciones de la Modernidad.

Otra gran voz de la saudade es la de la cantante caboverdiana Cesaria Evora, cuya canción más famosa se llama precisamente Sodade. Para ella, "la 'sodade' es un sentimiento mucho más grande que la nostalgia". Y nadie como ella ha sabido llevar el desasosiego continental a las islas africanas en forma de 'morna', la forma musical propia de Cabo Verde, tan en deuda con el fado portugués. Sodade refleja, en su portugués deformado y criollo, la añoranza por Cabo verde sentida por todos los que tuvieron que abandonar las islas, tras la fuerte emigración que fue despoblando esta ex colonia portuguesa y que ella también tuvo que sufrir.

Os dejo con la voz densa, envolvente y triste de esta gran “diva descalza”, que nos invita a sentarnos en la terraza de un bar de su Mindelo natal con un libro de Pessoa en las manos, frente a un inmenso mar azul. Bom apetite!



Quem mostra' bo
Ess caminho longe?
Quem mostra' bo
Ess caminho longe?
Ess caminho
Pa Sao Tomé

Sodade sodade
Sodade
Dess nha terra Sao Nicolau

Si bo 'screve' me
'M ta 'screve be
Si bo 'squece me
'M ta 'squece be
Até dia
Qui bo voltà

Sodade sodade
Sodade
Dess nha terra Sao Nicolau
Quién te mostrará
ese largo camino?
Quién te mostrara
ese largo camino?
Ese camino
para Santo Tomás (Sao Tomé)

Tristeza tristeza
Tristeza
Esa tierra de San Nicolás

Si tú me escribes
(yo) te escribiré
Si tú me olvidas
(yo) te olvidaré
hasta el día
que tú regreses.

Tristeza tristeza
Tristeza
Esa tierra de San Nicolás

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusta esta vieja. Los caboverdianos están haciendo mundo, mucho mundo, se los acusa de trabajadores, y como a los chinos, de pasar desapercibidos en la nuevas sociedades de las que masivamente están formando parte como fuerza bruta.
También me gusta esta lengua y Fernando Pessoa, oh Sao Nicolao, oh poesía, oh saudade...tiene algo de Castelao el hombre...

Tenho tanto sentimento
Que é freqüente persuadir-me
De que sou sentimental,
Mas reconheço, ao medir-me,
Que tudo isso é pensamento,
Que não senti afinal.
Temos, todos que vivemos,
Uma vida que é vivida
E outra vida que é pensada,
E a única vida que temos
É essa que é dividida
Entre a verdadeira e a errada.
Qual porém é a verdadeira
E qual errada, ninguém
Nos saberá explicar;
E vivemos de maneira
Que a vida que a gente tem
É a que tem que pensar.

Obrigado

José Ángel Castaño Gracia dijo...

Otra versión de "Saudade", esta vez acompañada de la gran Eleftheria Arvanitaki.

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