miércoles, 17 de marzo de 2010

Jean P. Sartre: el compromiso


“Si verdaderamente la existencia precede a la esencia, el hombre es responsable de lo que es. Así el primer paso del existencialismo es poner a todo hombre en posesión de lo que es, y asentar sobre él la responsabilidad total de su existencia. Y cuando decimos que el hombre es responsable de sí mismo, no queremos decir que el hombre es responsable de su estricta individualidad, sino que es responsable de todos los hombres. [...] Cuando decimos que el hombre se elige, entendemos que cada uno de nosotros se elige, pero también queremos decir con esto que al elegirse elige a todos los hombres. En efecto, no hay ninguno de nuestros actos que al crear al hombre que queremos ser, no cree al mismo tiempo una imagen del hombre tal como consideramos que debe ser. Elegir esto o aquello es afirmar al mismo tiempo el valor de lo que elegimos, porque nunca podemos elegir el mal; lo que elegimos es siempre el bien, y nada puede ser bueno para nosotros sin serlo para todos. Si, por otra parte, la existencia precede a la esencia y nosotros quisiéramos existir al mismo tiempo que modelamos nuestra imagen, esta imagen es valedera para todos y para nuestra época entera. Así, nuestra responsabilidad es mucho mayor de lo que podríamos suponer, porque compromete a la humanidad entera. Si soy obrero y elijo adherirme a un sindicato cristiano en lugar de ser comunista; si por esta adhesión quiero indicar que la resignación es en el fondo la solución que conviene al hombre, que el reino del hombre no está en la tierra, no comprometo solamente mi caso: quiero ser un resignado para todos; en consecuencia, mi acto ha comprometido a la humanidad entera.”

J. P. Sartre, El existencialismo es un humanismo

Sartre es uno de los máximos representantes de esa filosofía de posguerra que fue el existencialismo. Para este pensador y brillante escritor, el ser humano vive para liberarse de la angustia que le produce la conciencia de su propia libertad. Como dice en El Existencialismo es un Humanismo: “No se nace héroe o cobarde, al héroe siempre le es posible dejar de serlo, como al cobarde superar su condición. Estamos condenados a ser libres: condenados porque no nos hemos dado a nosotros mismos la libertad, no nos hemos creado, no somos libres de dejar de ser libres”. Por otro lado, desde un ateísmo consecuente, Sartre niega la existencia de una pretendida “naturaleza” humana y afirma únicamente la propia existencia concreta del ser humano. Un ser humano que está solo en el mundo, aunque rodeado de otros hombres. Esto, como hemos visto, tiene ciertas repercusiones éticas: no existen normas morales categóricas a las que referirse, cada uno debe asumir lo que quiera hacer en su vida. La angustia es, pues, parte inherente de la vida. ¿Cómo salvar entonces la ética?

Estamos condenados a ser libres, pero esa condena también se extiende al trato existencial con los otros seres humanos, que muchas veces se convierten en nuestro “infierno” particular. Sin embargo, sólo en relación a los “otros”, a veces ante su mirada cosificadora, podemos hacernos a nosotros mismos. Esta es la verdadera condición humana: asumir que cada uno se tiene que construir su propio destino en compañía de los “otros”. Así, aunque no haya que responder ante ningún ser superior, cada ser humano debe admitir la responsabilidad de sus propios actos, que son los que le definen.

No hay que actuar, pues, con “mala fe” o, lo que es lo mismo, es necesario obrar con responsabilidad. Ninguna determinación real o inventada puede hacernos huir de la responsabilidad de nuestras acciones. Sólo así podemos actuar éticamente: comprometiéndonos con nuestras obras. Somos lo que hacemos; los seres humanos son sus obras, y con ellas pueden ser héroes o villanos. En esto consiste comprometerse: cada vez que hacemos uso de nuestra libertad, estamos implicando con nuestras elecciones la libertad de los “otros”. Y es que una vida sin compromiso es una vida fracasada. Se lo debemos a la humanidad.

Os dejo un esquema sobre el pensamiento de Sartre y un vídeo de los siempre irreverentes Monty Python. Si queréis ver algo más serio, os dejo también el capítulo de la serie La aventura del pensamiento dedicado a Sartre del argentino Canal Encuentro.






Parte 2ª
Parte 3ª

12 comentarios:

Quijada dijo...

Si de nuestra mano depende lo que suceda al resto de los hombres y debemos por ello hacernos responsables de nuestros actos, ¿donde va a parar la cultura humana? El "miedo a la libertad" es general, la vida "inauténtica" ha infectado nuestra sociedad. Necesitamos una emancipación general urgente si no queremos que ocurran otras grandes tragedias. Necesitamos más mayos franceses. Necesitamos un cambio radical de sociedad para volver a la población consciente de la libertad y de la responsabilidad que conlleva. La cuestión es: ¿cómo?

José Ángel Castaño Gracia dijo...

Sólo con una verdadera sociedad del conocimiento y con unas condiciones materiales dignas de vida para todos. Hace falta, además, una verdadera voluntad de pensar por sí mismo. Pero esto es muy difícil. Es más cómodo que te digan lo que tienes que hacer en cada momento. Por eso hay tanta gente que se erige en “conductora” de los demás: esta es su “sagrada” misión. De todas formas, un Mayo francés es hoy por hoy imposible y, además, no resolvería nada. La alianza entre capitalismo y democracia nos ha relegado a todos a ser ciudadanos consumidores satisfechos y esto impide cualquier revuelta social. Marcuse, otro de los “padres” de ese Mayo francés, decía que el bienestar proporcionado por el progreso técnico legitima este estado de molicie general, porque los ciudadanos ”comprenden” que no les queda más remedio que “sacrificar” su libertad y su autonomía, en aras de un complejo sistema económico, político y técnico que les recompensa con el confort.

Un saludo.

Quijada dijo...

Dirás que hemos renunciado a nuestra autonomía por el confort, pero en esta época de crisis quieren arrebatarnos ese confort que nos cuesta nuestra libertad y que tanto ha costado conseguir (quieren bajar los salarios y volver el contrato indefinido precario esos capitalistas). Si nos quitan el confort y la autonomía que pagamos por ese confort, ¿qué nos queda? Tenemos (todos)que hacernos responsables de la situación porque desean más que nunca convertirnos en objetos y deshumanizarnos. Existe el peligro de volver a la situación anterior al mayo francés. Puede que la solución no esté en repetir las revoluciones del pasado. El panorama de la nueva generación no es muy esperanzador. No parecen muy dispuestos a emanciparse. Ojalá me equivoque. Puede que si aumenta el malestar general, tenga lugar algún tipo de revolución. Cuando falta en pan, la gente se revela. La emancipación llegará cuando la gente se de cuenta del peligro de dejar la propia vida en manos de otras personas sin vínculos afectivos que eviten o hagan menos profunda una conversión radical del individuo controlado en objeto con el que se puede comerciar (y no me refiero solamente al tráfico de esclavos) y obtener abundantes beneficios a costa de su integridad y sus derechos. Estamos en grave peligro de una deshumanización masiva.

José Ángel Castaño Gracia dijo...

El capitalismo siempre ha sabido reinventarse a sí mismo. Esta no es la primera crisis que ha sufrido, ni será la última. Lo que está claro es que cada vez sufrimos más recortes de libertades y cada vez más personas estarían dispuestas a aceptarlo si esto repercute en un mayor confort. Pero de mejoras sociales, nada de nada. Tenemos, además, el ejemplo de las economías asiáticas, como China. Un país que no para de crecer, aun teniendo un sistema político bastante alejado de lo que entendemos por una democracia respetuosa con los derechos humanos. Bonito ejemplo para las democracias occidentales. No seas ingenuo, la situación no va a llegar ni mucho menos al extremo de provocar revueltas sociales que contribuyan a paliar los excesos de la globalización. Además están la economía sumergida, la corrupción y la explotación de los más débiles, males endémicos de nuestro país, que falsean los datos oficiales e impiden un diagnóstico fiable de la situación económica. ¿Bienestar a cambio de pérdida de derechos? Es lo que proponen muchos y muchos son los que estarían dispuestos. El amo es el amo y ya se inventará algo para continuar manteniendo su situación de privilegio. Nada mejor que crear ciertos mitos, como el de la muerte de las ideologías o el de que cualquiera puede alcanzar el puesto que desee en la sociedad, merced a su esfuerzo y, también, apelar al miedo. Te animo a que leas el libro de Naomi Klein: “La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre”. Para más información, pulsa en este enlace: Vivir con miedo

Saludos.

Irene Corredor Villegas dijo...

Si no nacemos héroes, ni cobardes y ambas condiciones pueden cambiar, tampoco nacemos libres y por tanto no estamos condenados y también podríamos, en cualquier caso, cambiar esa condición. No somos libres porque siempre tenemos los límites que nos marca precisamente los límites que nos marca precisamente vivir en sociedad (con los "otros") y de nosotros depende que sea un "infierno" o no.
De todas formas el ser humano necesita esos límites, desde que nacemos así nos enseñan a respetarlos y si no fuera así...sería el caos ¿o no?

Anónimo dijo...

Lo que dice Kant de que los hombres son responsables de todos los hombres ¿significa que ya que somos libres (dentro de unos límites) con nuestros actos condicionamos la vida y las elecciones de los demás? porque si no es de este modo no entiendo lo que quiere decir ya que yo no me hago responsable de los demás.
Además, tampoco es que seamos libres del todo porque hay y siempre habrá algo que condicione nuestros actos y que en unos casos es bueno(Declaración Universal de los Derechos Humanos) y en otros puede llegar a ser malo. Isabel Salinas Ríos

Anónimo dijo...

La reflexión que he podido sacar es que el hombre es libre de formar su propio ideal de cómo debe comportarse,es responsable de formarse como persona y de lo que haga durante su existencia, y no solo de él mismo, sino, del resto de la humanidad, de manera que lo que el hombre se exige en su manera de ser también la exige en los que le rodean creyendo que es lo mejor para la humanidad. Ciertamente, la idea que aqui se plasma es reflejo de lo que el hombre está haciendo hoy en día.

Raquel Marín Toledo.

Santamaría Toledo Guardiola dijo...

De este fragmento que he leído sólo puedo sacar la conclusión de que el ser humano es libre y que por lo tanto está obligado a elegir siempre. Esta obligación a tener que elegir le produce un sentimiento de angustia. Hoy en día vivimos en una sociedad en la que este sentimiento no existe, ya que la gente solo se limita a acatar órdenes y a que se lo den todo hecho en una sociedad en la que prima el consumismo. En la que nos estipulan lo que debemos comprar, la ropa que debemos llevar, lo que debemos hacer e incluso cómo debemos pensar. Estas circunstancias nos influyen mucho a la hora de tomar nuestras propias decisiones. Es muy difícil alejarse de estos factores, ya que la opción más sencilla y fácil es la de hacer lo que me dicen y es muy difícil conseguirlo en una sociedad tan enmascarada, en la que el lavado constante de cerebros se produce cada día sin darnos cuenta, por los medios de comunicación, prensa, etc.. También, hay que tener en cuenta que una persona es de una manera según en la sociedad en la que nace. “Yo soy yo y mis circunstancias” y las circunstancias no ayudan para nada a romper con esas cadenas, eso por supuesto. Sólo muy poca gente es capaz de hacerlo y de conseguir la verdadera libertad ( que a pesar de todo siempre hay algo que la condiciona).
Además, según Sartre, el ser humano también está condicionado por los demás a los que denomina infierno, ya que la sociedad espera expectante la decisión que decidas tomar con el fin de valorarla, criticarla o despreciarla. Por lo tanto no se puede hablar de una libertad total humana en todo el sentido de la palabra.
La verdadera libertad del ser humano empieza cuando éste, se desprende de la sociedad que le ata, de la presión que sufre en su entorno y empieza a pensar por sí mismo y a elegir lo que cree que es bueno para él y para los demás. Entonces es cuando el ser humano se emancipa, se hace mayor de edad y se hace sobre todo RESPONSABLE de sus actos. Algo importantísimo en la filosofía existencialista y que la gente de hoy prefiere huir de ella con la escusa de una pseudoreligiosidad culpable de sus acciones o de la invención o existencia de un ser superior del cual sólo seguían órdenes, dejando a un lado todo rastro de autoculpabilidad y compromiso.
Y hablando de compromiso, que es el punto más importante del texto, el ser humano por supuesto que está comprometido con el mundo. Al hacer éste un uso de su libertad también se implica con sus elecciones la libertad de los otros. Por lo que, lo que él elija tendrá repercusiones en la sociedad. Por ejemplo, elegir quedarse sentado sin hacer nada ante una injusticia, implica la libertad de la otra persona, por lo que a modificado toda la sociedad, y por supuesto si no es esta persona sólo la que piensa de esa manera, la sociedad entonces se ve doblemente afectada. Desde luego si esta forma de pensar cambiara en muchas personas, el mundo iría mucho mejor.

Mayte Toledo Cutillas dijo...

En este fragmento he podido entender que Sartre es uno de los máximos representantes del existencialismo sin duda, pues tiene como tema principal la existencia humana, que no está basada en categorías Universales basadas en enfoques científicos sino en una existencia concreta, la cual es consciente de su lugar en el mundo.
El ser humano aparece como un sujeto sin naturaleza propia, cuya identidad radica en el "hacerse" de forma libre, es decir, estamos condenados a ser libres y buscar siempre lo mejor para uno mismo donde a veces lo mejor es dejarse manejar por los demás y no tomar tus propias decisiones. Todo depende de nuestros actos, por lo que el hombre se encuentra en una angustia permanente.
La libertad es entendida como una condena de la que no podemos huir, e implica ser responsables de los actos de uno mismo; sin embargo, al percibir que en el mundo existen otros hombres, podemos arriesgar de que los demás nos vean como un obejto, nos usen para sus propósitos y anulen nuestra libertad.
La vida auténtica es aquella donde cada uno es responsable de sus acciones y de todo aquellos que hace voluntariamente utilizando la razón por lo que hay que comprometerse con la humanidad en su conjunto.

Anónimo dijo...

La esencia del hombre es la libertad.Lo único que define al ser humano con sus actos.Por eso Sartre afirma que no se nace héroe o cobarde porque al héroe siempre le es posible dejar de serlo, como al cobarde superar su condición.De ahí su famosa frase``Estamos condenados a ser libres´´.

Por otro lado la verdadera condición humana es asumir que cada uno tiene que construir su propio destino en compañía de los ``otros´´.El poder elegir esto o aquello es afirmar al mismo tiempo el valor de lo que elegimos.

En conclusión:`` El acto ha comprometido a la humanidad entera´´.

Eduardo Caballero López 1A DE BACHILLERATO

Anónimo dijo...

La esencia,la capacidad de escoger,la libertad es algo increible.Aunque muchos por miedo preferirian no tenerla,por miedo a las consecuencias.Esto es algo que no hemos podido escoger, desde el momento en el que nacimos ya eso se nos ha impuesto.Y he llegado a la conclusion de que la esencia nos hace persona y a diferencia de muchos hay otros que no tienen la capacidad de actuar por uno mismo con sus actos y sus consecuencias.Nuestros actos y nuestras ideas son las que precisamente nos hacen personas y no nos tenemos que dejar influenciar por nadie.Dejar influenciar quiero decir que nos guiemos por nuestros propios pensamientos y opiniones,aunque en parte es inevitable porque lo que somos es por un lado por imitacion y por la educacion recibida etc..
Otra de las cosas es decir que los otrosson el infierno y que ellos tienen la culpa de algo que hemos elegido nosotros mismos.Es de cobardes actuar de mala fe. MARIA MARTINEZ GUIRAO

Anónimo dijo...

Bouchra
Creo que en el texto se presenta una libertad interna.
Lo normal de que todas las personas vivan siempre con una relacion con el pasado y pensamiento en el futuro, lo que hace que la libertad se disminuye. Este texto presenta una manera de vivir con libertad interna: hay que vivir solo el presente sin recordar el pasado y sin pensar en el futuro. Todas las esencias, los experiencias hay que centrarlas del presente.

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