lunes, 18 de enero de 2010

La odisea de la especie


“El hombre ha sido definido como «Homo sapiens», pero en esta definición todo depende de lo que se quiera decir con «sapiens». Emplear el pensamiento con la intención de hallar mejores medios para sobrevivir y mejores caminos para conseguir lo que queramos, esto también lo hacen los animales, por lo que en lo que se refiere a este tipo de logro solo existiría, en el mejor de los casos, una diferencia cuantitativa entre el hombre y los animales. Si, en cambio, con «sapiens» se quiere decir conocer en el sentido del pensamiento que trata de comprender el meollo del fenómeno, del pensamiento que penetre desde la engañosa superficie en lo realmente efectivo, del pensamiento que se propone no manipular sino captar, entonces «Homo sapiens» sería, en verdad, una definición correcta del hombre.

Se ha definido al hombre también como «Homo ludens», el que juega, significando juego aquí una actividad sin propósito, que trasciende las necesidades inmediatas de la supervivencia. En verdad, desde la época de los creadores de las pinturas rupestres hasta nuestros días, el hombre se ha entretenido en actividades que no persiguen ningún fin.

Podría añadir otras dos definiciones del hombre. Una, la del «Homo negans», el que dice «NO», aun cuando la mayoría de los hombres digan «sí» cuando su supervivencia o su conveniencia así lo requieren. Desde un punto de vista estadístico de la conducta humana, el hombre debería ser llamado, más bien, el que dice «sí». Pero desde el punto de vista de los poderes humanos, el hombre se distingue de todos los demás animales por su capacidad para decir «NO», por su afirmación de la verdad, del amor, de la integridad, aun a expensas de su supervivencia física.

Otra definición del hombre sería «Homo sperans», el que espera. Esperar es una condición esencial del ser del hombre. Cuando hemos renunciado a toda esperanza, hemos atravesado las puertas del infierno y hemos dejado atrás nuestra propia humanidad.”

Erich Fromm, La revolución de la esperanza

El ser humano ha sido caracterizado como Homo sapiens y como Homo faber principalmente. La expresión Homo sapiens, se debe a Linneo, quien la introdujo en la décima edición del Systema naturae. La de Homo faber fue utilizada por el filósofo francés Henri Bergson, aunque ya mucho antes Benjamin Franklin había definido al ser humano como a tool making animal. Así, según Bergson: «Creemos que a la esencia del ser humano pertenece el crear material y moralmente, el fabricar cosas y fabricarse a sí mismo. Homo faber, tal es la definición que proponemos. El Homo sapiens ha nacido de la reflexión del Homo faber sobre lo que fabrica...». Por su parte, Erich Fromm nos ofrece en el texto de arriba otras caracterizaciones de lo específicamente humano: Homo ludens, Homo negans y Homo sperans. ¿Cuál es la mejor "definición" del ser humano, cuál es la verdadera "diferencia" con el resto de los animales? Está claro que no es fácil definirnos, pero también que no podemos hacerlo solamente en función del pensamiento y la racionalidad o de la acción.

Os dejo la presentación que vamos a utilizar en clase y el vídeo de La odisea de la especie, documental dirigido por Jacques Malaterre en 2003 y que cuenta con la colaboración del paleontólogo Yves Coppens, a quien ya conocéis por La historia más bella del mundo. El vídeo no presenta muy buena calidad pero es un buen material para reflexionar sobre la antropogénesis a través de los momentos más cruciales de la evolución de los homínidos. Si queréis realizar un cuestionario tras el visionado del documental, lo podéis descargar pulsando aquí. Quien lo haga, y me lo entregue, tiene premio.


Videos tu.tv

Medina, Público 16/1/10

3 comentarios:

Anónimo dijo...

He leido el texto y me a parecido muy interesante.
Me ha gustado mucho todas las cefiniciones que se le puede dar a el hombre, segun mi opinión yo tampoco sabria que definición es la más acertada.
Este tema me gusta mucho ya que es lo que estamos viendo en clase y es uno de los temas qeu no me desagrada.
Miriam Martinez Lucas 1ºA Bachiller

MARÍA HERRERA PIÑERA dijo...

Profesor, me ha surgido una duda, el cuestionario que propone en esta entrada, ¿no es el mismo que hicimos como trabajo sobre "La historia más bella del mundo"?

Gracias. María

José Ángel Castaño Gracia dijo...

Pues sí María, tienes razón. Enseguida subsano el error. Gracias por la observación.

Cuídate.

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