miércoles, 25 de noviembre de 2009

Derechos y necedades

Forges, El País 24/11/2009
¡No, yo no soy Payaso!
¡Si el rostro es pálido

es por vergüenza y furor de venganza!

El hombre reclama sus derechos
y el corazón que sangra,

quiere sangre para lavar la injuria.

¡Oh, maldita! ¡No! ¡No soy Payaso!
¡Soy el imbécil que te recogió,

huérfana, de la calle,
casi muerta de hambre,
y te ofreció necia,
un nombre!
¡Y, un amor, que era fiebre y locura! (…)

Esperaba, en mi ciego delirio,
si no amor,
¡al menos, piedad, agradecimiento!
¡Y los sacrificio a mi corazón,

contento imponía, y, lleno de fe,
creía más que en el mismo Dios,

en ti!

Pero sólo el vicio alberga

en tu alma negligente;
tú, tú no tienes entrañas...;
tu única ley son los sentidos.
Vete, no te mereces mi dolor,

¡meretriz abyecta!
¡Quiero, con todo mi desprecio,
aplastarte bajo mi pie! (…)

¡La comedia ha terminado!


Ruggero Leoncavallo, I Pagliacci

Mañana ya es hoy: el día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer. Y para celebrarlo, nada mejor que organizar una buena polvareda desde, precisamente, la filosofía, que parece que cada vez tiene más olvidada su función. Me refiero al polémico artículo del profesor de estética Enrique Lynch, publicado el pasado jueves día diecinueve bajo el título de Revanchismo de género. En él se afirma que el feminismo es cosa de mujeres resentidas que emulan ser hombres y que se extiende por la sociedad como un cáncer, provocando más muertes de las deseables; es decir, se está produciendo un incremento de la violencia doméstica porque las mujeres son menos sumisas y se enfrentan cada vez más a los hombres. Argumentos: a) la mujer quiere ser superior al hombre; b) los hombres en este país son “árabes” y misóginos porque así los han educado las propias mujeres; que no se quejen, por tanto, de la violencia machista; c) el cine y la música popular están provocando de forma inexorable este revanchismo, sobre todo las canciones que inciden en la denuncia de los malos tratos y la autonomía de la mujer y que, curiosamente están cantadas por mujeres que “ni lloran ni piden perdón”; en cambio, antes, las canciones nos narraban bellas historias de desamor, mostrando los nobles sentimientos que siempre han tenido los hombres; d) no aceptar estos argumentos es de necios, porque él ha publicado centenares de artículos y casi una docena de libros. El escrito termina con una enigmática pregunta: "¿No será este revanchismo resentido lo que ven venir con temor esos bárbaros islámicos?" No sé lo que querrá decir; quizá que acusamos de bárbaros a los islámicos por querer frenar este revanchismo resentido propio de las mujeres occidentales. En cualquier caso, hacía tiempo que no leíamos un artículo tan delirante.


Forges, El País 25/11/2009

En fin, toda una joya para adornar el fascinante universo intelectual que nos rodea. Aunque esté de moda lo políticamente incorrecto, este artículo no pasa de ser una gracieta que no llega ni a la categoría de boutade. Además es divertido: la referencia a Magnolia o a Thelma y Louise es desternillante. Tampoco se queda corto el profundo análisis hermenéutico realizado sobre la letra del Me voy de Julieta Venegas. Aunque lo que más me ha gustado es que saque a la pobre (y muy maltratada) Billie Holiday para ilustrar la ridícula idea de que los hombres no han hecho otra cosa que llorar y sufrir en las canciones: “Antaño, ante una ruptura o un desengaño los hombres solían -y aún suelen- llorar el amor fracasado, se emborrachaban para mitigar sus penas, se autocastigaban y se autodenigraban por sus faltas, su estupidez o su deslealtad y cantaban en tono elegiaco por la hembra perdida. Así ocurre en los tangos, en los boleros y las rancheras y en las conmovedoras canciones de Frank Sinatra o Billie Holliday”. Insuperable. Como soy un necio, quiero dedicarle aquí el final de la ópera Payasos como prueba irrefutable de esta singular teoría: efectivamente, los hombres siempre han llorado ante el desamor, pero después de haber cosido a navajazos a sus “hembras perdidas”. Claro, que la música clásica carece de la profundidad que manifiestan las letras de la música popular, sean éstas de un bolero, de una ranchera o de una canción pop.




No se trata de determinar quién es superior o inferior, sino de la igualdad de ambos sexos. Os dejo un anuncio de los de “antes” para que comprobéis hasta que punto es importante no frivolizar con este delicado asunto. ¿Es esa la forma de evitar el maltrato hacia las mujeres? Creo que algo hemos evolucionado desde entonces, aunque no lo suficiente: artículos como el de Lynch así lo demuestran. El enemigo a batir es el machismo endémico, por no decir genético, de la sociedad; nunca el feminismo. Muchos echan de menos el mundo de Mad Men, una de mis series favoritas, donde las secretarias son dóciles, las esposas son amas de casas perfectas y siempre con una sonrisa en los labios y las mujeres independientes, auténticos bichos raros y siempre sospechosas. Dejo también un vídeo de la gran Billie Holiday cantando, como no, My Man. Por cierto, el lema que tanto ha molestado a nuestro ínclito profesor yo lo veo muy acertado: "De todos los hombres que haya en mi vida ninguno será más que yo". Necio que es uno.


Maruja Torres, Los "tontus sapiens", El País Semanal, 6/12/09



5 comentarios:

Dizdira Zalakain dijo...

Hola, José Ángel:
Me ha encantado la visión que tienes del asunto. Muchas veces, la ironía es la más efectiva de las críticas. No conocía el artículo de este energúmeno de Lynch.
Mira que yo siento fobia hacia los happenings -feministas o de cualquier índole- ya que creo que banalizan una reivindicación a menudo legítima, pero cuando se leen cosas como ésta te entran ganas de envolver a Lynch en un gran lazo morado y apretar un poco, -bueno, bastante. Además, su identificación de árabe con machista o su utlización de "bárbaro" como epíteto de "islámico", le retratan sobradamente. Es verdad que desde hace un decenio estos comentarios son la tónica en las sesudas opiniones de nuestros "intelectuales."
Un feliz hallazgo, tu blog.
Saludos.

verónica dijo...

síii! ya sabía yo que escribirías algo interesante...pero aún hay gente que lo defiende,incluso alguna mujer habla de la libertad de expresión y de respetar todas las opiniones, ya dijo Fernando Savater que lo que hay que respetares a las personas y no las opiniones,sobre todo si son tan miserables!!

saludos y cuídate!

José Ángel Castaño Gracia dijo...

Hola Dizdira: bienvenida a Angelus novus, estás en tu casa. Ante todo, lamento que hayas tenido que conocer el articulito de marras por este blog. A veces es mejor ignorar ciertas cosas que, en realidad, no aportan nada, aunque sólo sea por mera salud mental. En efecto, el nivel de estulticia intelectual al que estamos llegando da miedo. Todo un señor especialista en estética que no tiene la más mínima sensibilidad y que se deshace en un cúmulo de prejuicios apoyados en argumentos de lo más insustancial y ramplón. Y encima se legitima apelando a su ingente producción literaria. A estas plumas que se creen tan ágiles no habría que hacerles ni caso. Por eso, estoy de acuerdo contigo, la ironía es la mejor arma: no hay mejor forma de ponerlas en ridículo.

Por cierto, muy buena idea lo del lazo, aunque yo se lo pondría en cierto sitio y tiraría con más fuerza aún; eso sí, en el centro de la Medina de Marrakech, rodeado por una multitud de “bárbaros” y, para no ser crueles, que sonara el “My Way” de Sinatra.

Gracias por tu comentario y un saludo.

José Ángel Castaño Gracia dijo...

Hola Verónica: como ves al final me he animado. Totalmente de acuerdo con la frase de Savater; sin embargo yo cada vez respeto menos a las personas que defienden semejantes estupideces. La verdad es que tuve que leer el artículo varias veces porque no daba crédito. Después intenté escribir algo pero sólo se me venía a la mente Paquita la del Barrio vestida de leopardo diciendo: "me estás oyendo mendigo gusano, arrástrate". Pero ante un artículo con semejante calado intelectual, todo un tratado de estética contemporánea, no me atreví. Uno tiene su reputación. Además, si Shakira o la Venegas triplican la tasa mensual de asesinatos de mujeres, no hay que darle publicidad a la otra porque los quintuplicaría, que yo también tengo algo de conciencia. Después me puse enfermo, lo que no me extrañó, y leí tu comentario. En fin, que gracias a ti existe este post, así que te lo dedico.

Un beso.

verónica dijo...

Pues muchas gracias; yo también pensé al principio en Paquita la del barrio y en Rocío Jurado" es un gran necio, un estúpido engreído..."
Saludos!!!

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