miércoles, 25 de noviembre de 2009

Civilizados corsarios

Manel Fontdevila, De regreso, Público 18/11/2009

“Es increíble que allí donde un materia prima es descubierta, los habitantes de las comunidades locales mueren en la miseria, sus hijos se convierten en soldados y sus hijas en sirvientas o prostitutas. Escuchar y ver una y otra vez las mismas historias me pone enfermo. Después de centenares de años de esclavitud y colonialismo en África, la globalización de los mercados africanos es la tercera y más aniquiladora forma de humillación para la gente de este continente. La arrogancia de los países ricos hacia el Tercer mundo (que representan 3/4 partes de la humanidad) está creando inconmensurables peligros futuros para todos”.

Hubert Sauper, La pesadilla de Darwin

Da igual que sea petróleo, diamantes o atunes: la voracidad de los países ricos no tiene límites. No contentos con haber esquilmado sus propias existencias de pesca, ahora quieren arrasar los caladeros de Somalia. Y para ello, como siempre, los mejor es contribuir a la desestabilización del país: que se maten entre sí en la mismas luchas tribales iniciadas con el antiguo colonialismo, que se mueran de hambre. Si les arrojamos vertidos tóxicos, si les vendemos armas o si les negamos ayuda internacional, tanto más fácil será el expolio de sus recursos naturales. Eso sí, que no se les ocurra emigrar a nuestros muy civilizados países y que observen dicho expolio con una educación exquisita. Pero es pedir lo imposible: esta gente no sabe guardar las formas. Son piratas, raptores, vagos, chantajistas, sanguinarios… salvajes, al fin y al cabo, que no respetan nada. Hasta donde llega su abyección que se han atrevido incluso a lanzar por la borda a la mismísima patrona de los pescadores: la Virgen del Carmen. Pero, a grandes males, grandes remedios. No faltan en nuestro país voces críticas y autorizadas, de una indiscutible firmeza moral, que tienen la solución a estos gravísimos problemas. Una de ellas es la de Alfonso Rojo, director de Periodista Digital, quien afirmó recientemente que “Hay que bombardear Somalia y que [los somalíes] sirvan de alimento a los atunes”. Una muy inteligente solución para evitar la sobreexplotación de los caladeros y, de paso, desembarazarse de esos maleducados e insolentes somalíes.

La verdad es que todo lo relacionado con el “caso Alakrana” desprende un hedor insoportable. El surgimiento de un neocolonialismo económico, la codicia de armadores y patronos, el desprecio por el derecho internacional… ¿quiénes son los verdaderos piratas? Que se lo pregunten a los pescadores de Kenia, como se puede ver en el vídeo de abajo. Como dice Joaquim Sempere en Los verdaderos piratas, “España está recuperando sus blasones imperiales contribuyendo a empobrecer a uno de los países más pobres del mundo. Al hacerlo no sólo comete una injusticia, sino que practica una política sin futuro también para sus habitantes. Porque cuando ya no haya caladeros por explotar en ningún rincón del mundo, ¿qué harán nuestros marineros y pescadores?” Imagino que exigirle al Gobierno de turno las ayudas correspondientes. Ya sabemos la particular visión del liberalismo económico que tienen algunos: mientras me enriquezco, el Estado sólo está para proteger mis intereses (navíos de guerra, seguridad a bordo, avales para rescates…). Cuando me haya cargado mi propia industria entonces ya le lloraré y le reclamaré que se tome en serio a un sector tan importante como el pesquero y que me ayude económicamente, tal y como ya lo hizo con el del automóvil y la banca.

Forges, El País 20/11/2009

Mención aparte merece la actitud de los medios de comunicación ante el secuestro del atunero. Sencillamente impresentable, por sensacionalista, ignorante e irresponsable. En fin, una vergüenza. Cada vez estoy más convencido de la necesidad de una ética de la responsabilidad como la de Hans Jonas. Está claro que nuestra época necesita de nuevos imperativos que estén orientados hacia el futuro y preocupados por las generaciones venideras: “Obra de tal modo que los efectos de tu acción no sean destructivos para la futura posibilidad de una vida humana auténtica”; “No pongas en peligro las condiciones de la continuidad indefinida de la humanidad en la Tierra”. Pero para ello hace falta recuperar la función social de la educación, la única manera de superar el egoísmo pueril e irresponsable de nuestros “civilizados” países y de sus corsarios.

2 comentarios:

bLuEs dijo...

Un artículo excelente y con el que no podría estar más conforme. Es tristísimo pertenecer a esta sociedad que se dedica a disfrazar los robos con mentiras y a demonizar a las víctimas.

El caso de Rojo no es el único. Seguro que se nos parece al famoso "eje del mal" de Bush Jr. El caso es demonizar lo "otro". Soltar todo el odio y de paso justificarse a uno mismo.

Precisamnete a Rojo y a sus discípulos de PD les acabo de hacer un "especial": http://cuestionesdeteologia.blogspot.com/search/label/Periodista%20Digital

Es una pena que acabe venciendo el colonianilismo y las falsedades simplemente por un cúmulo de intereses creados.

Saludos

José Ángel Castaño Gracia dijo...

Gracias Blues. Celebro el repaso que le has dado a esos facinerosos. Por cierto, no conocía tu nuevo blog: me ha gustado mucho.

Lo del Alakrana es que clama al Cielo. Nos han tomado a todos por tontos. Cada vez que veo la noticia en televisión, tengo que cambiar de cadena. ¡Qué horror! Luego nos exigen a los profesores de ética impartir un temario que no se lo creen ni ellos. La esquizofrenia como estado natural de la sociedad.

Un saludo.

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