sábado, 17 de octubre de 2009

Hipatía de Alejandría


"El último científico que trabajó en la Biblioteca fue una matemática, astrónoma, física y jefe de la escuela neoplatónica de filosofía: un extraordinario conjunto de logros para cualquier individuo de cualquier época. Su nombre era Hipatia. Nació en el año 370 en Alejandría. Hipatia, en una época en la que las mujeres disponían de pocas opciones y eran tratadas como objetos en propiedad, se movió libremente y sin afectación por los dominios tradicionalmente masculinos. Todas las historias dicen que era una gran belleza. Tuvo muchos pretendientes pero rechazó todas las proposiciones matrimoniales. La Alejandría de la época de Hipatia —bajo dominio romano desde hacía ya tiempo— era una ciudad que sufría graves tensiones. La esclavitud había agotado la vitalidad de la civilización clásica. La creciente Iglesia cristiana estaba consolidando su poder e intentando extirpar la influencia y la cultura paganas. Hipatia estaba sobre el epicentro de estas poderosas fuerzas sociales. Cirilo, el arzobispo de Alejandría, la despreciaba por la estrecha amistad que ella mantenía con el gobernador romano y porque era un símbolo de cultura y de ciencia, que la primitiva Iglesia identificaba en gran parte con el paganismo. A pesar del grave riesgo personal que ello suponía, continuó enseñando y publicando, hasta que en el año 415, cuando iba a trabajar, cayó en manos de una turba fanática de feligreses de Cirilo. La arrancaron del carruaje, rompieron sus vestidos y, armados con conchas marinas, la desollaron arrancándole la carne de los huesos. Sus restos fueron quemados, sus obras destruidas, su nombre olvidado. Cirilo fue proclamado santo.

La gloria de la Biblioteca de Alejandría es un recuerdo lejano. Sus últimos restos fueron destruidos poco después de la muerte de Hipatia. Era como si toda la civilización hubiese sufrido una operación cerebral infligida por propia mano, de modo que quedaron extinguidos irrevocablemente la mayoría de sus memorias, descubrimientos, ideas y pasiones. La pérdida fue incalculable. En algunos casos sólo conocemos los atormentadores títulos de las obras que quedaron destruidas. En la mayoría de los casos no conocemos ni los títulos ni los autores. Sabemos que de las 123 obras teatrales de Sófocles existentes en la Biblioteca sólo sobrevivieron siete. Una de las siete es
Edipo rey. Cifras similares son válidas para las obras de Esquilo y de Eurípides. Es un poco como si las únicas obras supervivientes de un hombre llamado William Shakespeare fueran Coriolano y Un cuento de invierno, pero supiéramos que había escrito algunas obras más, desconocidas por nosotros pero al parecer apreciadas en su época, obras tituladas Hamlet, Macbeth, Julio César, El rey Lear, Romeo y Julieta."

Carl Sagan, Cosmos

Llevar el ocaso del mundo clásico al cine es en principio algo muy arriesgado. Que se haya convertido en un taquillazo no deja de sorprenderme, gratamente, por supuesto. No es Ágora un peliculón de esos que te dejan sin aliento en la butaca. Sin embargo, con una puesta en escena impecable, Amenábar nos ha sabido transmitir con mucha verosimilitud el fanatismo y la sed de poder del cristianismo primitivo. La de Hipatía es una historia triste que, por desgracia, nunca dejará de repetirse. En la película el personaje afirma que sólo cree en la filosofía y la respuesta es que no están los tiempos para tales creencias. El fin de una era viene marcado por la desconfianza en que la racionalidad y el saber acumulado puedan hacer frente a las circunstancias del presente. Y es que actitudes como la de Hipatía son, como dice Boyero, “un peligro para el dogma, para los ciegos y feroces adoradores de dioses”. Los dioses cambian, pero el dogmatismo y la ceguera siempre han formado parte de la historia, intentando socavar los fundamentos de la civilización. En este sentido, la historia de Hipatía que nos narra Amenábar es una gran metáfora del mundo moderno.

Al margen de estos comentarios, esta película nos va a proporcionar a los profesores de filosofía muy buenos recursos para nuestro trabajo en el aula. Las explicaciones científicas y astronómicas que aparecen en la película están muy bien logradas. Lo que para muchos es la parte “aburrida” y repetitiva del film (epiciclos, deferentes, geocentrismo, heliocentrismo, sistema ptolemaico, primeros principios, secciones cónicas, Hiparco, Apolonio, Aristarco, Euclides, Kepler…), para mi es casi lo mejor de la película. La actitud científica que siempre cuestiona lo que en principio resulta evidente está perfectamente reflejada en el hacer de Hipatía. Sus hipótesis, sus experimentos, los diálogos con su esclavo-ayudante…, no hacen sino mostrar a los espectadores cuál debe ser la tarea del filósofo: dudar incluso de lo que es incuestionable. Merece la pena acercarse a ver la película.

Por otro lado, parece ser que Ágora tiene problemas de distribución en países como Italia y EEUU. ¡Qué sorpresa! ¿Cristianos de negro, torturando y asesinando a todos los que no participan de su credo? ¿Paganos abrazando la nueva fe por puro instinto pragmático? ¿Luchas fratricidas por alcanzar el poder? ¿Destrucción de todo el saber atesorado en la famosa Biblioteca, por no ser Palabra de Dios? No, eso no puede ser verdad; y si lo es, no quiero conocerla. Me temo que a Amenábar le va a pasar lo mismo que a Costa-Gavras con Amén. El cristianismo nunca ha cometido semejantes atropellos. Sólo hay que ir a Egipto y ver como dejaron los relieves de los templos las comunidades cristianas asentadas en ellos. Pues nada, ellos se lo pierden. Mejor películas como Quo Vadis que, además, son más vistosas, tienen más colorido y, sobre todo, aparecen muchos cristianos devorados por los leones. O, mejor aún, el espectáculo sangriento que nos ofreció Mel Gibson con su visión de La Pasión.

Os dejo el tráiler de la película y unos vídeos de la serie Cosmos, de Carl Sagan, sobre la antigua biblioteca de Alejandría. El tercero habla de Hipatía. Están muy bien.










Para más información, visitad la siguiente página: AGORA E HIPATIA: "CREO EN LA FILOSOFÍA"

7 comentarios:

pedro jose pinel dijo...

Me parece bueno el artículo de Hipatia de Alejandría, creo que se debe recomendar leer algo sobre esta filosofa antes de ir a ver "Ágora" película dirigida por Amenábar.
Por primera vez escribo algo sobre lo escrito. un beso

José Ángel Castaño Gracia dijo...

Y espero que no sea la última. Tampoco hay que ser un especialista en historia de la ciencia para disfrutar de la película. A pesar de sus fallos, está muy bien. Desde luego, infinitamente mejor que esos peplum modernos como "Gladiator" o "Troya" que sí que falsean la historia. A los fanáticos seguro que no les gustará.

Un beso para ti también.

Anónimo dijo...

Solamente puedo dar las gracias al autor de este magnìfico artìculo:si ella existiò, sacrificò su vida al conocimiento y a la autosuperaciòn.
Platòn y su "demiurgo" ha influido desde Hypatia hasta las mujeres de nuestros dìas.Mila

José Ángel Castaño Gracia dijo...

Gracias, Mila. La vida de Hipatía es un canto a la razón, pero también es toda una reflexión sobre la naturaleza humana a lo largo de la Historia, de la que desde luego no podemos sentirnos nada orgullosos como seres inteligentes que nos creemos “a imagen y semejanza de Dios”. En Ágora asistimos a una crítica en toda regla a los fanatismos pasados, presentes y futuros que, desgraciadamente, parece que forman parte de la humanidad. La intolerancia humana es capaz de llevarnos a la más completa deshumanización: primero se persiguen los cultos paganos y sus innumerables deidades; luego le seguirán los judíos y finalmente caerán aquellas personas individuales, en este caso una mujer adelantada a su época, que no supo vivir de otra manera que fiel a sus propios principios. Con pequeñas variaciones adaptadas a las circunstancias históricas de cada época, tal es la “hoja de ruta” que lleva al integrismo. La Historia está llena de parabolanos de todo tipo que siempre han utilizado sus creencias como excusa para imponer su dominio político e ideológico a golpe de látigo.

Saludos.

Anónimo dijo...

Hypatia o la belleza en toda su extensiòn.
¿Cómo podìa existir ser humano con tal grado de perfecciòn, sin ser detestado?
¿Còmo podìa entender que una mente platoniana y un cuerpo de Venus sòlo podìan traer amor y belleza a la VIDA?
Desgraciadamente, aùn quedan algunos Cirilos;aunque nunca conseguiràn ser felices en su interior, menos aùn a quienes estàn a su alrededor.Mili

Anónimo dijo...

Esta noche ella atrapará mil millones de estrellas,y a ellos les darà las màs grandes, pero la más bella estarà reservada para Tolomeo.Mili

Anónimo dijo...

¡Enhorabuena por Hypatia:creo en la filosofía!En realidad,es la madre de ciencias que vinieron después.
Fueron los primeros pensadores griegos, en los cuales creía Hypatia,quienes dieron diversidad al por qué, para qué y de dónde procedemos.
En cuanto a técnicas y resolución de cuestiones personales, emocionales y grupales,tb tiene la filosofía un amplio abanico de intervención.Mili.

Publicar un comentario

En “Angelus Novus” cualquier opinión, sugerencia o comentario serán muy bien acogidos. No serán publicados, sin embargo, los mensajes injuriosos, discriminatorios o con un lenguaje inapropiado.

¡Muchas gracias!

Ir Arriba