viernes, 16 de octubre de 2009

Contrastes "impresionistas"


«Si me preguntan si tenemos una escuela impresionista en la música, debo decir que nunca he asociado dicho término con la música. ¡La pintura, ah, eso es otro cosa! Monet y su escuela eran impresionistas. Pero en su arte hermana, no hay equivalente a eso.»

Maurice Ravel

La música de Ravel no tiene mucho de simbolismo o de impresionismo, como bien nos dice en esta cita. Sin embargo, su concierto para piano y orquesta en re para la mano izquierda, de 1931, bien podría servir como acompañamiento a una visita al parisino Musée d´Orsay, el mejor y más bonito museo de artes plásticas del siglo XIX, especialmente de pintura impresionista. De amplias sonoridades y dotado de una energía rítmica impetuosa, además de representar un romanticismo reinventado, es una música que presenta los mismos violentos contrastes que encontramos en la colección de la antigua estación de ferrocarril, reconvertida en templo del arte.

Contrastes que podemos apreciar en la obra de Thomas Couture que aparece en la fotografía de arriba: Romains de la décadence, cuadro de género histórico que trata de renovar la pintura francesa del ochocientos. Parece ser que su inspiración vino de los siguientes versos de Juvenal: "Más cruel que la guerra, el vicio se ha abatido sobre Roma y venga el universo vencido". En esta bacanal hay, pues, un mensaje moral que está dirigido a la sociedad de su época: los romanos de de la decadencia son los franceses de la decadencia. Una decadencia moral propia de la burguesía de la Francia de la Monarquía de Julio. Es, por tanto una alegoría “realista” que convive con las grandes obras simbolistas e impresionistas de las otras plantas del edificio, que intentaron lo mismo con otros lenguajes pictóricos.


Contrastes que podemos apreciar también en el conjunto de la obra de Ravel: su arte no se carga de profundas y misteriosas significaciones; no tiende a una fusión, más o menos alusiva, con las demás artes, como hicieron las vanguardias de principios de siglo. No se casó con nadie y todos le pretendieron: como compositor paradigma de la modernidad, como el último compositor romántico y como precursor del neoclasicismo y de la “nueva objetividad”, el que devolvió a la música a su estado de “pureza”. No obstante, dejando a un lado las etiquetas, seguro que la “amoral” Olympia de Manet disfrutaría tanto como nosotros de este maravilloso concierto para la mano izquierda. Bon appétit!



0 comentarios:

Publicar un comentario

En “Angelus Novus” cualquier opinión, sugerencia o comentario serán muy bien acogidos. No serán publicados, sin embargo, los mensajes injuriosos, discriminatorios o con un lenguaje inapropiado.

¡Muchas gracias!

Ir Arriba