viernes, 25 de septiembre de 2009

Viajar a Ítaca


“Si vas a emprender el viaje hacia Ítaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimiento.
A Lestrigones y a Cíclopes,
al airado Poseidón nunca temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones ni a Cíclopes,
ni a fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante ti los pone.

Pide que tu camino sea largo.
Que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas;
detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías,
madreperla y coral, y ámbar y ébano,
perfumes deliciosos y diversos,
cuanto puedas invierte en voluptuosos y delicados perfumes;
visita muchas ciudades de Egipto
y con avidez aprende de sus sabios.

Ten siempre a Ítaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta.
Mas no apresures el viaje.
Mejor que se extienda largos años;
y en tu vejez arribes a la isla
con cuanto hayas ganado en el camino,
sin esperar que Ítaca te enriquezca.
Ítaca te regaló un hermoso viaje.
Sin ella el camino no hubieras emprendido.
Mas ninguna otra cosa puede darte.

Aunque pobre la encuentres, no te engañará Ítaca.
Rico en saber y en vida, como has vuelto,
comprendes ya qué significan las Ítacas. "

Cavafis, Ítaca

El poema anterior es uno de los más conocidos del gran poeta griego Constantin Cavafis. Autocrítico implacable, su inconformismo le llevó a publicar poco en vida, aunque está considerado como uno de los mejores escritores del siglo XX, no sólo en lengua griega. Como ya sabéis, Ítaca hace referencia a la patria de Odiseo o Ulises, protagonista de La Odisea de Homero. Castigado por los dioses por su participación en la guerra de Troya, sufrió lo indecible en su viaje de vuelta a la isla. Sin embargo Cavafis no se refiere a ese viaje, sino a una travesía interior en el que interesa más el camino recorrido que el regreso al hogar.

Y es que la cultura griega no se limita a los clásicos que, precisamente, estamos estudiando ahora. Entre sus manifestaciones contemporáneas podemos disfrutar, por ejemplo, de su música. Es una música profundamente mediterránea que está teñida de tinturas balcánicas. Como muestra os dejo un par de vídeos de dos de las mejores cantantes de ese maravilloso país que es Grecia: Eleftheria Arvanitaki y Haris Alexiou. Feliz viaje a Ítaca y καλή όρεξη!



0 comentarios:

Publicar un comentario

En “Angelus Novus” cualquier opinión, sugerencia o comentario serán muy bien acogidos. No serán publicados, sin embargo, los mensajes injuriosos, discriminatorios o con un lenguaje inapropiado.

¡Muchas gracias!

Ir Arriba