miércoles, 8 de abril de 2009

Actividades sobre la lectura de "Las reglas del juego", de Carl Sagan


Los códigos morales que tratan de regular la conducta humana nos han acompañado no sólo desde el alba de la civilización, sino entre nuestros antepasados, los precivilizados y sociales cazadores-recolectores.Cada sociedad tiene su propio código. Muchas culturas dicen una cosa y hacen otra. En unas cuantas sociedades afortunadas, un legislador inspirado establece una serie de reglas de convivencia (la mayor parte de las veces afirmando que han sido instruidas por un Dios, sin lo cual pocos la seguirían). Por ejemplo, los códigos de Asoka (India), Hammurabi (Babilonia), Licurgo (Esparta) y Solón (Atenas), que otrora rigieron civilizaciones poderosas, están ahora, en gran medida perimidos. Tal vez juzgaron mal la naturaleza humana y nos pidieron demasiado. Quizás la experiencia de una época o una cultura no sea plenamente aplicable a otra.


A la vuelta de vacaciones celebraremos el día del libro. Desde el departamento de filosofía proponemos la lectura de un capítulo del libro póstumo de este gran astrónomo y divulgador científico, muy conocido por la famosa serie televisiva Cosmos allá por los años 80. En Las reglas del juego, Sagan teoriza sobre códigos morales, conducta humana, teoría de juegos y el célebre "dilema del prisionero". Además hace un pequeño compendio de ciertas reglas con las que la humanidad ha intentado autorregularse a través de la historia. Estas son las reglas:
  • La regla de oro - Todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos.
  • La regla de plata - No hagas a los demás lo que no quisieras que te hiciesen.
  • La regla de bronce - Haz a los demás lo que ellos te hagan.
  • La regla de hierro - Haz a los demás lo que te plazca, antes que ellos te lo hagan a ti.
  • La regla de tal para cual - Coopera primero con los demás y luego haz lo que ellos te hagan.
¿Cuál de ellas es la mejor? ¿Mejor es sinónimo de ético y/o práctico? O, ¿debemos utilizar una u otra en función de las circunstancias y del oponente? ¿Existe una regla que las englobe a todas? Para intentar dar respuesta a estas preguntas, nos propone desde la teoría de juegos el más paradigmático: el "dilema del prisionero". Dos amigos han sido detenidos por cometer un delito grave. No importa quién es el culpable, si lo son los dos o ninguno. Lo que cuenta es que la policía cree que son culpables y los encierra en celdas distintas para interrogarlos. Sólo se les permite declararse inocentes o culpables. ¿Cuál es la mejor respuesta para que el castigo sea mínimo? Tres resultados son posibles:
  1. Si los dos se declaran inocentes (sin saber lo que ha dicho el otro) puede que sea difícil probar su culpa y sean sentenciado muy levemente o, incluso, absueltos.
  2. Si los dos se declaran culpables, puede que ambos reciban una pena ligera (por cooperar en resolver el caso) pero que será mayor que si se hubiesen declarado inocentes.
  3. Ahora bien, si uno se declara inocente y su amigo confiesa, el Estado pedirá la sentencia máxima para él y el castigo mínimo o ninguno para su amigo confesor.
Cuando leas el escrito de Sagan te propongo que realices las siguientes actividades:
  1. ¿Qué significa "código moral"? Busca algún ejemplo.
  2. ¿Qué se entiende por "legisladores inspirados"? Busca información sobre ellos y señala por qué fueron necesarios estos hombres en el pasado.
  3. ¿Hay en nuestros días algún "legislador inspirado"? Razona tu respuesta.
  4. Explica el "dilema del prisionero" con tus propias palabras. ¿Qué harías tú? ¿Qué sería lo más racional? Justifica tu respuesta.
  5. Señala qué reglas te parecen más adecuadas para la convivencia humana.
  6. Completa la siguiente tabla en un folio aparte.

Como trabajo complementario, busca información sobre Gandhi y realiza el siguiente test.

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