viernes, 13 de marzo de 2009

Ojo por ojo

Estamos asistiendo últimamente en Occidente a la reivindicación de códigos de moralidad pre-racionales, propios de otra época. Dice el siempre perspicaz Savater al respecto en El país (Educadores asociales, 03/03/2009):
En España, el más habitual caballo de batalla de la educación asocial es ahora la insistencia en el derecho de los padres a educar a sus hijos, que casualmente nadie pone en duda. En cambio, lo que algunos no sólo discutimos, sino que decididamente negamos, es que posean el monopolio de formar moralmente a sus vástagos. Que los padres les transmitan los valores que prefieran: pero que no nieguen a la escuela pública el derecho a enseñarles que también hay otras opiniones y otros criterios no menos respetables. Cuando hay padres que venden a la televisión las proezas sexuales de sus hijos de trece años o los noviazgos de sus hijas de catorce con acusados de asesinato, no parece mucho pedir. Hemos tenido un ejemplo fehaciente con las estentóreas declaraciones del padre de la infortunada Marta del Castillo, recibido en audiencia por el presidente Zapatero en un acceso demagógico literalmente patético. ¿Acaso quisiéramos que la interpretación de la justicia que reciben los jóvenes dependiese de una perspectiva tan lógicamente sesgada por el deseo de venganza y quizá por una secreta sospecha de irresponsabilidad? En tal caso, como alguien ha señalado, lo mejor sería que las penas a esos delincuentes se establecieran sacando la media entre lo que desean los padres de la víctima, que piden el descuartizamiento del culpable, y los del asesino, que le proclaman buen chico y piden su absolución...

Los padres que de verdad se preocupan por la educación en valores de sus hijos no les enseñan a pensar como ellos, sino a pensar por sí mismos. Y nadie es capaz de tal cosa si no conoce, además de las opiniones que ha mamado, las que han recibido no menos cordialmente otros y las razones de todas. Luego intentará elegir bien, como hemos hecho los demás con mil errores. Por lo demás, ¿educación para la ciudadanía? Hombre, en un país en que los medios de información clericales consideran el laicismo un desvarío de extrema izquierda y el establo "progre" llama fascista a reivindicar el derecho a ser educado en la lengua común... ustedes me dirán.
En efecto, ese falaz argumento de que son los padres los que tienen el monopolio de la educación moral de sus hijos, reivindicado como derecho fundamental e inalienable, es uno de los síntomas más evidentes de que no se ha sabido explicar con suficiente claridad que es responsabilidad del Estado (la Escuela) el procurar una “mínima ética” común. Sólo es responsable quien es capaz de asumir las consecuencias de sus acciones; y esto sólo es posible cuando has conocido otras opciones de respuesta distintas de las que has heredado. Hay muchos caminos y hay que elegir: no valen las respuestas estereotipadas. Por eso es tan necesaria la educación ética en las escuelas. ¿Adoctrinamiento por parte del partido político en el poder? No. Educación en valores universales “para todos”.

Se están recogiendo firmas para conseguir el restablecimiento de la cadena perpetua (en realidad quieren la pena de muerte), que es la perversión del principio “racional” de reeducación de nuestros sistemas penitenciarios. Lo dice hasta esa nueva especie que se está consolidando en el espacio mediático que son los tertulianos. Por eso despierta cierta simpatía el caso de Amereh Bahrani, la iraní que rechazó la petición de matrimonio de Mayid Movahedi, quien, decepcionado, le lanzó ácido sulfúrico sobre el rostro, cegándola. Bahrani viajó a España hace meses para intentar recuperar la visión en uno de sus ojos sin éxito y desde entonces reside en nuestro país. Ahora Movahedi recibirá 10 gotas de la misma sustancia en un ojo (en Irán la mujer vale la mitad) en aplicación de la antigua ley del talión, que contempla la jurisprudencia iraní. Para ella, esto es justicia; para muchos españoles educados, por sus padres o en la Escuela, en los Derechos Humanos, también. Ojo por ojo, diente por diente: todos ciegos y desdentados. Algo está fallando en Occidente.

2 comentarios:

joseluisros dijo...

Hola, añorado, si me permites, profesor. Gracias por alabar unos pensamientos que intentan ser racionales, aunque no los compartas, es una prueba clara de que tu análisis también intenta serlo, a mi juicio consiguiéndolo. He de decirte que creo por lo leído que seré uno de tus más fieles lectores y que estoy, en este punto que has tocado, totalmente de acuerdo contigo y con Fernando Savater (al que tú me descubriste, he de decirte). Las personas confunden los términos y los conceptos más de lo que a uno le gustaría, pero eso se puede decir que está en la esencia de este país, ya que se ha repetido a lo largo de su historia casi de forma constante, basta con volver la mirada a los escritos de finales del XIX y principios del XX, para ver que la España de la pandereta y el toro nunca ha sido un modelo social. Pero por eso mismo es, como dices, y como también defiende Savater, tan importante que la escuela cumpla su papel de transmisor de valores, mediante las asignaturas que hagan falta, se llamen como se llamen, para que algún día el rebaño de ovejas que es este país, ya no lo sea tanto y consigamos convertirlo en uno evolucionado moralmente.
Un fuerte abrazo y ánimo con este magnífico blog.

José Ángel Castaño Gracia dijo...

Muchas gracias por tus palabras. Hecho de menos alumnos como tu. Un fuerte abrazo.

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